domingo 24 de enero de 2010

La Vaca Sagrada

Si llego a ser una Santa – seguramente seré “la santa de la oscuridad”. Me ausentaré del Cielo para iluminar a los que estén en la oscuridad en la tierra.

Madre Teresa de Calcuta


La cita lo deja bien claro: Teresa de Calcuta - sin rima - era consciente de que tarde o temprano sería canonizada, y la cita destila cualquier cosa menos humildad en una persona tan presuntamente humilde. Aunque desde luego era una perfecta inconsciente - en el mejor de los casos - en cuestiones mas mundanas. Como por ejemplo, el sufrimiento.

La orden religiosa Las misioneras de la caridad, allá donde va, no permite el alivio de los dolores debido a que el sufrimiento de los pobres es bueno a los ojos de Dios. Quizá por eso, y después de acudir a Irlanda para oponerse activamente a las leyes del divorcio allá en 1995, no dudó en apoyar a su amiga multimillonaria Diana de Gales en su separación del príncipe Carlos, pues así iba a ser más feliz, de lo que se deduce que la Tere tenía dos varas de medir, una endeble para los ricos y una vara de avellano para los pobres. Claro que eso no quita para que ella tratara sus dolencias en los más caros y exclusivos hospitales de occidente, y fuera aliviada en sus dolores por los más brillantes anestesistas del planeta, haciendo suyo el dicho aquel de la caridad bien entendida empieza por uno mismo, y en el caso de ella, la caridad bien entendida empieza y termina por y para uno mismo. Para eso iba a ser santa, no te jode.

Pero no sólo se iba fuera para tratarse médicamente. Las enormes ganancias de la orden están depositadas en cuentas fuera de la India, país en el que la ley obliga a que las cuentas sean auditadas por el Estado. Las cuentas de la orden nunca han sido auditadas, ni tan siquiera cuando la madre Teresa aceptó más de un millón de dólares donados por un estafador de la entidad Lincoln Savings and Loans conociendo de sobra el origen turbio del dinero.

Los habitantes de Calcuta están un poco chinchados con la orden de marras, ya que da una imagen en parte equívoca de la ciudad. Si bien es cierto que existen grandes bolsas de pobreza, también lo es que Calcuta es una ciudad moderna y dinámica. A pesar de ello, a la orden de las misioneras de la caridad - originalísmo nombre, vive Dios - nunca se les ha pasado por la cabeza que una de las razones de la pobreza en la India es la irracional política demográfica que ellas mismas promulgan, oponiéndose a todo tipo de métodos anticonceptivos, y es que, amigos, la orden fundada por la Tere está casi a la derecha del Opus Dei.

Como muestra, un botón: la Madre Teresa apoyó activamente al dictador Haitiano Duvalier y a su familia, afirmando en una visita a la isla que los Duvalier amaban a los pobres. Tanto los amaban, que los torturaban y asesinaban para que no sufrieran. Tanto amor tenían que dar los Duvalier, que cuando el terremoto ha devastado la región, no había mucho que devastar salvo las vidas de los más pobres. En Haití, un ejemplo: para mantener el espíritu de sufrimiento tan bueno a los ojos de Dios y toda esa basura, las monjas reutilizaban las agujas hipodérmicas hasta que se quedaban romas, lo que convertía una simple inyección en un auténtico calvario. Algunos voluntarios se ofrecieron a traer nuevas agujas, pero la orden se negó rotundamente a ello, pues los designios de Dios son caprichosos, oye. En el otro extremo, apoyó al dictador comunista de Albania Enver Hoxha, un tipejo que haría quedar a Stalin como un vulgar matón de barrio.

La orden de la Madre Teresa, a la derecha de Dios mientras escribo, atrae a los pobres a los hogares para ayudarles a morir. No es que les den un garrotazo para que no sufran, no. Les dejan tirados y alargan su agonía, no sin antes intentar convencerles por todos los medios de que acepten el bautismo, pues ya se sabe que si te mueres no siendo católico vas al infierno, por muy pobre que seas.

Así, la Madre Teresa es como el mismísimo Jesucristo. Todo el mundo la admira: laicos, creyentes, la izquierda, la derecha, el centro, tu vecino, el mío. Beatificada y elevada a la categoría de mito, es, literalmente, una Vaca Sagrada.

Vaca Sagrada fue el nombre que en un principio iba a recibir un documental dirigido por Christopher Hitchens, pero que al final se llamó Hell’s Angel, a pesar de que la monja no sólo no tenía moto, sino que iba a pie por el mundo y se hacía ver descalza exhibiendo sus abominables juanetes como marketing. El autor de Dios no es bueno, desenmascara a la religiosa, lo que provocó una fuerte polémica en el Reino Unido.

Por estos lares, sólo he encontrado el documental en inglés. Tampoco el libro The Missionary Position: Mother Teresa in Theory and Practice, de Hitchens, ha sido publicado en España, pues, ya se sabe, la Madre Teresa es un icono intocable. Si se publicara, Pio Moa y su amigo creacionista Juan Manuel de Prada no tardarían en ponerse a soltar espuma por la boca. Posesión, lo llaman, y en gente tan pía. Ay, señor, señor.

En fin, que la orden sádica creada por la Madre Teresa, y la Madre Teresa misma, deberían dejar de ser intocables. A cada uno lo suyo.




domingo 10 de enero de 2010

El futuro conocido

Llamé al timbre: una, dos, tres, cuatro veces. Nada.

Llevaba días sin saber nada de él. Tenía el teléfono desconectado, por lo que pensé que igual le había ocurrido algo, o se había largado sin decir nada. Siempre fue un tío muy rarito. No rarito de que le gustaran Dungeons & Dragons, ni rarito gafapasta. Era raro de verdad, vamos, sin pretender serlo. Y me tenía preocupado.

Justo cuando pensé que no había nadie en la casa, giré sobre mis talones, y escuché el pestillo de la puerta seguido de pasos apresurados que se perdieron por el pasillo.

- Pasa y cierra, o vete y cierra - dijo.

Pasé y cerré la puerta. Mis ojos tardaron en acostumbrarse a la penumbra. Al final del pasillo, en el dormitorio principal, la luz de una solitaria bombilla me indicó el camino. Caminé hacia allí. Me planté en el umbral y observé la escena.

Una cama atestada de libros. Mi amigo sentado en un sillón de imitación de piel, con la nariz metida entre las páginas de un grueso tomo de astronomía. El libro de proporciones bíblicas estaba apoyado en la mesa. Alrededor de la mesa, bajo la luz del flexo, había muchas latas de atún en aceite vacías. Algunas de ellas servían de cenicero. Encendí un cigarrillo y le ofrecí uno. Se lo puso en los labios sin dejar de mirar el libro, y se dio lumbre. En apenas dos caladas fundió el tabaco. Pasaba páginas y páginas sin prestarme atención.

- Bueno, a ver, ¿cual es tu rollo ahora? - pregunté.

Levantó la vista del libro visiblemente irritado.

- No me queda tiempo, hombre. ¿A qué has venido?

- Pues como no sabía nada de ti...

- Dentro de seis meses.

- ¿Dentro de seis meses qué? ¿Qué coño pasa dentro de seis meses?

- Me estoy muriendo. Me lo dijo el médico.

- ¿Y te quedan seis meses? - pregunté angustiado.

- No, no. Me queda algo mas de un año.

- Me cago en la puta.

Anonadado ante la revelación, apagué el cigarrillo y encendí otro. ¿Un año y un poquito? ¿Era eso?. Pues vaya putada. Hasta para morirse era raro.

- Mira, tengo poco tiempo, así que te explico y te vas a tu puta casa o a donde te apetezca - dijo.

Asentí.

- Sólo tengo una vida que vivir, y es muy corta. Ya lo era antes, pero como el final es incierto, no me lo había planteado. Así que, como el médico dijo que a partir del año o así empezaré a convertirme en un vegetal, he dividido mi tiempo. Los primeros seis meses adquiriré todos los conocimientos que pueda. Me fastidia no poder estar aquí para poder enterarme de lo que ocurrirá en un futuro, pero no puedo hacer mucho mas.

- ¿Y los otros seis?

- Nos veremos para entonces. Tienes mi teléfono. Los últimos seis meses tomaré drogas, beberé y follaré todo lo que pueda aunque sea pagando.

Apagué el cigarrillo en una lata y encendí otro. Olía a aceitaco usado.

- No me mires así, coño - dijo.

- ¿Se lo digo a los demás?

- No. Ya me pondré en contacto con vosotros. Y ahora, vete a tomar por culo, ya sabes donde está la puerta.

Abandoné la habitación despacio. Ni siquiera me miró desaparecer de su vista. Seis meses después la mitad de una vida se apagó. O los bomberos la apagaron. Mi amigo murió en un incendio provocado por él mismo al quedarse dormido con un cigarrillo en la boca sobre las páginas de un libro. Yo habría empezado por follar, pero él siempre fue muy rarito.

sábado 2 de enero de 2010

El fin del mundo en 2012

Tenemos internet, teléfonos móviles, televisión digital, periódicos, revistas, libros, porno gratis. Vivimos una era en la que la información jamás estuvo tan accesible para todos. Todo el mundo sabe, todo el mundo tiene su verdad, todo el mundo dice, y el antiguo lo he visto por la tele, se ha transformado en lo leí en internet. La credibilidad es una pantalla.

Cualquier cosa que alguien con mucho tiempo libre cuelgue en la red haciéndola pasar por verdad, se transforma con una rapidez asombrosa en una especie de religión, pues tendemos a pensar erróneamente que si alguien se ha tomado su tiempo en hacer esas cosas, será por algo. Y sí, suele ser por algo. Pero en demasiadas ocasiones, ese algo no es contar la verdad: es simplemente la perpetua búsqueda de la eternidad. En otras palabras, son ganas de dar la nota.

Los tipos a los que les gusta dar la nota, parecen estar empeñados en hacernos retroceder en el tiempo. La era de la tecnología, en realidad, no se diferencia mucho de épocas pretéritas. Con la información al alcance de un click, se nos plantea una visión del mundo que, en el mejor de los casos, nos hace retroceder al siglo XIX. En otras ocasiones, directamente a la edad media.

Se usan las nuevas tecnologías para seguir pensando de una forma oscurantista. Las profecías de Nostradamus tienen legiones de iluminados analizándolas con lupa en la red. Todas ellas se van cumpliendo poco a poco, pero siempre después de que los hechos presuntamente predichos sucedan. Cuando hay un terremoto, cuando cae un meteorito, alguien dice: aquí Nostradamus lo vio. Pero muy poca gente se plantea que si Nostradamus tenía tantas ganas de advertir a las generaciones futuras, podría haber sido menos críptico y sujeto a interpretaciones de lo que fue. Si predijo algún tsunami, sería preferible que hubiera escrito: el día X del mes X del año X, ocurrirá X y morirán X personas en el lugar X si nadie lo remedia. Pero no. Eso no se puede hacer. Si eso fuera así, no habría cientos de miles de iluminados intentando descifrar lo indescifrable.

Los adivinos e iluminados actuales, tachan de locos y payasos a todos los adivinos e iluminados que no son ellos. Un estudioso de la obra de Nostradamus, no quiere que lo comparen con Carlos Jesús. Un seguidor de Erich Von Däniken no quiere que lo comparen con Luisi Toledo. Y pocos ven que la única diferencia entre unos y otros es que unos tienen cierto nivel educativo y los otros ninguno. Es una cuestión de actitud, de cultura. Un estudiante de historia puede usar un lenguaje culto y hacer pasar por serio algo que en los labios de Carlos Jesús parece una broma cutre. Pero ahí acaban las diferencias.

Cualquiera puede coger dos hechos aislados ocurridos en los últimos dos mil años, y atar hilos hasta unirlos, aunque en realidad no exista correlación alguna. Es el caso de El código Da Vinci, o el libro de pseudohistoria en el que se basa, El enigma sagrado. Es el caso de de los extraterrestres y las pirámides, de las abducciones y los visitantes de dormitorio. Los conspiracionistas que apoyan la existencia de los chemtrails son defensores furibundos de estas cosas. Pero claro, si un seguidor "serio" de estas cosas es comparado con los lunáticos de los chemtrails, se rasgará las vestiduras y te dirá que no es lo mismo. Pero ES lo mismo.

Nos reímos cada vez que los Testigos de Jehová predicen el fin del mundo. Pero no nos reímos cuando llega la moda del fin del mundo en 2012. El fin del mundo (no) predicho por los mayas, , tiene cientos de miles de seguidores por todo internet. La explicación es sencilla: todos hemos conocido de alguna manera a algún miembro de los Testigos de Jehová, y vemos sus costumbres y sus vidas como algo extraño y absurdo, pues a todos nos gusta follar, emborracharnos, drogarnos, ver pornografía, masturbarnos y comer morcilla y aceptar transfusiones de sangre. En cambio, nadie conoce a los mayas. Tan solo tenemos los restos de aquella civilización y los libros de historia, y no un conocimiento directo de ellos. A partir de ahí, el día a día y la propia naturaleza de los mayas, se idealiza. Y comienza a deformarse la realidad, y comenzamos a ver a los mayas con nuestros ojos modernos y medievales a un tiempo. Y, por supuesto, creemos que el 2012 nos iremos todos a tomar por culo, pues los mayas no son como los Testigos de Jehová. Ciertamente, no son iguales. Pero ambos comparten creencias absurdas.

¿Por qué tengo que creer a los mayas y no a mis vecinos Testigos de Jehová? ¿Tiene mas credibilidad Octavio Aceves que Aramis Fuster?

Todas las religiones afirman que su Dios es el verdadero. Aunque no supongan maldad en la religión del otro, se le mira con displicencia, pensando que es bueno aunque se ha equivocado de dios. En el fondo, todo ésto no es otra cosa que la fe. Todo el mundo quiere tener fe en algo. Y cuando entra la fe en tu vida, se acabó razonar, ya que otro lo hizo siglos atrás por ti y para siempre. Crees algo, y no necesitas razones. ¿Quién necesita razones cuando se tiene fe?

¿Existe alguna posibilidad de que el mundo se destruya en 2012? Si. Pero también existe esa posibilidad para 2010, 2011, 2013 y así sucesivamente. Incluso mañana mismo podríamos irnos a tomar por culo. Incluso dentro de diez minutos, o dentro de quince. La posibilidad esta ahí siempre. Pero yo no soy adivino, ni puta falta que hace.

Para la noche del cinco al seis de enero, tengo plan. Espero que ese día no sea el fin del mundo, me jodería bastante. Espero que el fin del mundo espere hasta el día 7 por lo menos. O ya puestos, al 2012, que no tengo nada pensado para hacer.

Por cierto, el tipo de la foto es Octavio Aceves. Perdiendo aceite, entre predicción seria y predicción seria.

lunes 28 de diciembre de 2009

La Biblia del terrorismo negro

William Luther Pierce III nació el 11 de septiembre de 1933 en Atlanta. Al parecer, era descendiente del gobernador de Alabama Thomas H. Watts de los Estados Confederados de América. Estudió física, aunque lo que aportó al mundo dista mucho de ser útil. Trabajó con George Lincoln Rockwell, fundador del American Nazi Party. Después de pasar por un sinfín de formaciones nazis, acabó fundando National Alliance, refrito de formaciones anteriores, en 1974. También inventó el Cosmoteísmo, que es una religión política que mezcla supremacismo blanco, panteísmo, eugenesia y nacionalsocialismo.

En 1970, publicó The Turner Diaries por capítulos en la revista neonazi Attack!. Antes de hablar de ello, veamos un fragmento:

Tres tiendas más abajo Henry paró de pronto y me mostró el letrero en la puerta: "Embutidos Berman". Sin vacilar por un momento abrió la puerta del coche y entró en el local.Animado por una súbita corriente, un impulso descuidado, lo seguí en vez de tratar de detenerlo. Berman en persona estaba detrás del mostrador, en la parte trasera. Henry lo atrajo hacia sí preguntando por un artículo que estaba en el frente y cuyo precio no podía ver muy bien desde detrás del mostrador. Al pasar frente a mí, le golpeé en la parte posterior de la cabeza tan fuerte como pude. Sentí la barra de jabón romperse por la fuerza del golpe. Berman cayó gritando a todo pulmón, comenzó a gatear para llegar con rapidez a la parte trasera de la tienda, gritando tan fuerte que podría haber despertado a los muertos.Yo estaba completamente estático y permanecí inmóvil ante semejante espectáculo. Henry no... saltó hacia la espalda de Berman y lo sujeto del cabello, le levantó la cabeza y mostrando su garganta la cortó de un solo movimiento, de oreja a oreja. El silencio no duró ni un segundo; al momento una mujer obesa y grotesca de alrededor de 60 años, probablemente la esposa de Berman, salió con furia corriendo desde el cuarto trasero blandiendo un largo cuchillo de cortar carne y emitiendo un alarido tan agudo que perforaba oídos. Henry le dejó que se acercara lo suficiente, lo suficiente como para golpearle con un frasco de encurtidos kosher en el rostro. Cayó en una lluvia de pepinillos y vidrios rotos. Henry saqueó la caja registradora, buscó otra caja de cigarros debajo del mostrador, la encontró y sustrajo los billetes que había dentro.

Podríamos pensar en una suerte de A sangre fría de Truman Capote. Pero ni la calidad literaria, ni los fines perseguidos tienen nada que ver. En éste fragmento de The Turner Diaries, dos hombres entran en un negocio judío, asesinan y roban al dependiente de forma repugnante, y golpean a la mujer judía con un bote de comida kosher, detalle bastante nauseabundo. Puro antisemitismo, pura apología de la violencia racial, e incitación al terrorismo. El dinero robado lo usan para financiar su causa.

La novela es una repulsiva olla podrida ideológica, el diario del miembro de un grupo terrorista nazi o supremacista blanco que cuenta como derrocaron al poder judío y negro de los Estados Unidos y acabaron con el Estado de Israel para construir una Nueva Era idílica para la raza blanca. No he podido encontrar en ella mas de dos páginas sin que ocurra un hecho violento o sin que se dé rienda suelta a una arenga racista. Los héroes de la novela forman comandos terroristas ubicados en diferentes lugares de Estados Unidos - lo que me lleva a pensar que el autor conocía la obra de Bakunin, y, desde luego, Los Demonios, de Dostoievski - a la espera de tomar el poder por cualquier medio, bombas nucleares incluídas.

En 1978, William Pierce sacó a la luz The Turner Diaries en forma de libro bajo el seudónimo de Andrew Macdonald. Ese mismo año fue el elegido para hacer pública su nada nueva religión política. La novela se convirtió en libro de cabecera de varias generaciones de neonazis. Es El código Da Vinci de los cabezas rapadas.

Timothy James McVeigh fue ejecutado el 11 de junio de 2001 por perpetrar el atentado contra el edificio federal Alfred P. Murrah de Oklahoma City en 1995, matando a 198 personas e hiriendo a otras 500. En The Turner Diaries, un pasaje describe un atentado aterradoramente similar. Timothy James McVeigh había leído el libro. Tres años antes de convertirse en famoso por méritos propios, acudió a Waco, Texas, al ver en las noticias el asalto a la granja de la secta liderada por David Koresh, acusada de vender armas, pero se le impidió acercarse en un control policial. Los locos se juntan, o al menos lo intentan.

En contraste, William Luther Pierce III, tuvo una vida larga. Murió de un cáncer en 2002. Estuvo propagando el racismo casi hasta el día de su muerte. Era un niño pijo sureño, descendiente de esclavistas, que jamás se manchó las manos de sangre y que jamás perdió un duro por culpa del presunto gobierno judío-africano, y al que jamás se le ocurrió pensar que demasiados protestantes blancos sustentaban buena parte de las fortunas de Estados Unidos. Las páginas nazis europeas sintieron mucho su desaparición. Para ellos, el escritor de una novela mediocre y repugnante, y fundador de una religión política con peligrosas conexiones new-age era un héroe. Para el que esto escribe, era un payaso.

Lo que me entristece es que no muriera mucho antes.



viernes 25 de diciembre de 2009

Conspiraciones médicas y egos desbocados



Siempre me ha gustado escribir cuentos, pero cuando uno visita algunos lugares de la red, se da cuenta de que hay cuentos no escritos, deshilvanados.

Actuan de la misma manera que las leyendas urbanas: es el conspiracionismo. Uno tiende a pensar que los conspiranoicos son tipos que están detrás de un teclado sintiéndose especiales por saber cosas secretas que sólo ellos saben. En parte es así, pero existen también conspiranoicos que no juegan al rol. Existen conspiranoicos gafapastiles, moderniquis y superprogres.

Las ideologías extremas, de izquierdas o de derechas, tienen una tendencia realmente irritante - una de tantas - a caer en el conspiracionismo. Como siempre, se mezclan realidades, medias verdades y fantasías delirantes para dar forma a un batiburrillo informativo que ametralla al lector con información para que éste se aturda como un estudiante islámico memorizando los infumables textos del Profeta.

El periódico Diagonal es un claro ejemplo de ello. Me aburro mortalmente con la mayoría de las cosas que exhiben, pues no dejan de ser lloreras que bien podrían resumirse como "cuanto peor, mejor" . En cierto modo, no es más que el Libertad Digital de la izquierda. Recuerdo con un sentimiento de vergüenza ajena aquella portada en la que se decía que "Egipto y Arabia Saudí tienen mas independencia judicial que España" , obviando, por ejemplo, que en Egipto suelen ahorcar a los homosexuales. Me pregunto si a estos tipos les gustaría vivir allí, y si serían capaces de mantener el nivel de vida que llevan en occidente. El caso es que, en su versión de la red, se publicita la página de Miguel Jara.

Miguel Jara tiene una foto superchuli en su web, con gafas y una mano en el mentón. Dice que hace "periodismo comprometido". Dice escribir sobre ecología y salud, pero desde mi punto de vista, es un conspiranoico peligroso y un defensor de las pseudociencias mas descerebradas.

En el apartado de los enlaces de su web, puede comprobarse por donde van los tiros: desde algo tan surrealista como Chips espías, sobre tecnología RFID, hasta la irresponsable Asociación para la Prevención del Maltrato al Hijo, está encuadrada en la Plataforma Internacional Contra la Medicalización de la Infancia, que viene a ser como decir: ¿su hijo está enfermo? Pues no lo lleve al médico, dele hierbas y déjelo fenecer.

Por supuesto, habrá que ver si el engendro ideológico del Sr. Jara, por extensión, defiende que tu niño estire la pata por enfermedades perfectamente evitables. Es una pena que los miles de niños africanos que mueren por enfermedades inexistentes en el primer mundo gracias a su erradicación después de tantos años de programas de vacunación, no sepan que están muriendo por una causa justa: la erradicación de la medicación infantil.

Miguelito Jara, tiene unos libros muy chulos: "Conspiraciones tóxicas" o"Traficantes de salud", libros que a buen seguro te harán huir de tu pérfido médico de cabecera, si, ese médico de cabecera que pertenece a la masonería y al FMI y a la Iglesia de Satán y que está en relaciones con las empresas farmacéuticas persiguiendo el ridículo fin de acabar con la vida de sus potenciales clientes.

En toda su página, el señor Jara se pasa por el forro los estudios científicos que le convienen. Defiende la homeopatía, que no es otra cosa, por mucho que se empeñe, que agua encapsulada que por mucho que se insista NO TIENE MEMORIA lo diga quien lo diga. Uno de los enlaces que mas me ha gustado es el del blog de un tipo que asegura, sin sonrojarse ni nada, que es un afectado por la contaminación electromagnética. Pues vaya toalla. El tipo está tan contaminado, que no deja de escribir en su blog. Psicosomático, vamos. El caso es que aunque no lo quiera creer, este señor no es muy probable que esté afectado por nada parecido, pero en el caso de que sea así, es seguro que no acudirá al médico e intente curarse por medio de sangrías medievales o hierbas curativas antes que acudir a la terrorífica y asesina ciencia oficial.

En España, la esperanza de vida se sitúa en 87 años para las mujeres y 83 para los hombres. En 2010, la esperanza de vida en el continente africano será de 45 años. Adivine, señor Jara, en cual de éstas dos localizaciones la gente se vacuna asiduamente, y adivine, señor Jara, en cual de éstas dos localizaciones hay mas antenas de telefonía movil, y adivine, señor Jara, en cual de éstas dos localizaciones hay mas microondas, y adivine, señor Jara, en cual de éstas dos localizaciones vive un periodista que probablemente fue vacunado en varias ocasiones y está lo suficientemente sano como para escribir gilipolleces.


jueves 24 de diciembre de 2009

Déjà vu



Manuel de Oliveira era el nonagenario director de cine, y ahora es el centenario director de cine. Cuando nieva, las ciudades aparecen cubiertas por un manto blanco. Los jugadores de fútbol tocan el esférico, el cuero. En unas fiestas tan entrañables, llueven millones, muy repartidos, aunque yo no he recibido mi parte. Los millones sirven para tapar agujeros. Los loteros reparten ilusión, los loteros reparten felicidad. La venden en papelitos numerados. Dame un décimo para el sorteo de Navidad. ¿Quieres algún número en especial? Me la pela. Pues entonces te doy el gordo. Son veinte euros. Suerte.

Disimulan los periodistas en el telediario:

- ( Yo no creo una mierda de lo que digo) Sus Majestades los Reyes de Oriente llegan a Madrid a llenar de ilusión a los peques de la casa, (pero a los papás nos llena de angustia dilapidar nuestra cuenta corriente en regalos absurdos para niños desagradecidos) .

Partidos de fútbol famosos contra ex-futbolistas, solteros contra casados, mandar regalos navideños a países islámicos, mandar regalos navideños a Somalia. Todo el mundo celebra estas fechas, pero no todo el mundo acude a misa. Hay un Jesucristo para los revolucionarios, para los comunistas, para los anarquistas, para los nazis, para los conservadores, para los liberales, para los hippies, para los musulmanes, para Hugo Chávez, para tu médico de cabecera, para tu vecina testigo de jehová, para los masones, para los conspiracionistas, para Iker Jiménez y los dientes de su mujer, para los que usan condones y para los abortistas y los antiabortistas, para el idiota de Dan Brown y para sus idiotas crédulos bobos seguidores y jamás en la historia una misma persona pudo significar tantas cosas para gente tan diferente, y pocos personajes históricos hay que despierten tantas dudas sobre su existencia.

En el mismo plano: los Reyes Magos, Papá Noel, el ratoncito Pérez, Jesucristo, Buda, Buda-Jesucristo, Lobsang Rampa, las caras de Bélmez, Osiris y Zeus.

En el mismo plano: familias mal avenidas se emborrachan en la mesa para poder soportarse unos a otros. Nada en común, sólo el alcohol y una fecha.

Tontos-peluca, tontos-matasuegras, tontos-gafotas, tontos disfrazados de mujer.

Es todo tan hortera...

sábado 12 de diciembre de 2009

EL AMIGO DE UN AMIGO DEL PRIMO DE MI CUÑADO, O LO HE VISTO POR LA TELE

Hace algún tiempo, una compañera de trabajo , contó durante el almuerzo una historia que había oído por ahí. Al parecer, en un hipermercado de Castellón, una pareja de rumanos había secuestrado a una niña española, y el guardia de seguridad pilló a los inmigrantes en el baño, mientras le teñian el pelo a la niña después de habérselo cortado. Junto a ellos, una bolsa con ropa nueva para la cría a fin de que nadie la reconociera. Cuando mi compañera terminó de contar la estrambótica historia, otra compañera afirmó que también lo había oído, pero que había sucedido en Murcia.

- Es una leyenda urbana - dije.

- Ya está el listo. ¿Y tú como lo sabes?

Expliqué que yo también había escuchado la historia. En Valencia. Y no le hice ni puto caso. Tres personas habían escuchado una historia muy parecida sucedida en tres lugares distintos, y ninguna de las tres conocía la historia de primera mano. Además, no existían pruebas de ello, y, vaya casualidad que siempre ocurren esas cosas lejos de donde se encuentra el receptor de la información. Supuse que en Castellón, la víctima del secuestro debía ser de Madrid, o de Salamanca o de Bilbao.

- Muy listo eres, me parece a mí - dijo mi compañera.

No especialmente. Si yo quisiera secuestrar a una niña, y me fuera a un centro comercial con tan deplorable finalidad en la cabeza, probablemente secuestraría a la niña en un descuido, pero me cuidaría muy mucho de no permanecer en el recinto mas de lo necesario. Es decir, que si la madre o el padre o ambos no se dan cuenta de que su hija ha desaparecido, la sacaría de allí lo antes posible y la metería en mi coche, y ya tendría tiempo de transformar su aspecto en un lugar alejado. Eso por no hablar de que, si persigo el objetivo de pedir un rescate, no iría al Alcampo mas próximo a secuestrar a una niña del montón, iría directamente a la Moraleja. Y procuraría no ser tan estúpido como para cometer un delito a plena luz del día rodeado de domingueros de centro comercial y de cámaras de videovigilancia.

Hay personas que son un auténtico coladero de leyendas urbanas. Es que se lo ha contado una amiga en la que confían, que a su vez fue informada por otra amiga en la que confía y así sucesivamente, hasta que si tiramos del hilo, descubriremos que nadie ha vivido la historia en primera persona. Como el video de Ricky Martin con la niña zoófila. Como la sonrisa del payaso o la pandilla sangre o los cocodrilos de las alcantarillas de Nueva York que incluso salen en camisetas como souvenir.

En demasiadas ocasiones, en las leyendas urbanas se esconden mensajes deplorables, como el mensaje xenófobo de la historia del secuestro de la niña. El miedo a los bárbaros del Este, que secuestran niñas para vete tú a saber qué, que nos roban y nos violan y nos quitan el trabajo y encima hablan otro idioma los hijos de puta. O la Pandilla Sangre, que es el ridículo nombre de una presunta mara salvadoreña cuyo rito de iniciación consiste en ir por la carretera en automóbil de noche y sin luces, y cuando un decente ciudadano español le avisa de ello, es perseguido y acribillado a tiros. O la sonrisa del payaso, otra vez pandilleros sudacas que dibujan con una navaja una sonrisa como la del Jocker de Batman en la cara de las incautas y cándidas adolescentes españolas. Pero no hay nada nuevo bajo el sol.

El "Drácula" de Bram Stoker es un fiel reflejo de los miedos de la sociedad victoriana de la época, donde el temible invasor de los Cárpatos se llevaba a las jóvenes de clase alta para chuparles la sangre, para mezclar ambas razas. Los inmigrantes del Este de Europa acudían a trabajar en empleos deplorables por aquella época, igual que ahora. Pero claro, "Drácula" es ficción... igual que una leyenda urbana, con la ventaja de que sabemos al enfrentarnos al texto que es ficción, y nadie le ha contado a nadie que un aristócrata rumano se lleva a nuestras vírgenes para chuparles la sangre, con perdón por lo de chupar.

La madre de mi ex aseguraba que un compañero de un compañero de trabajo que casualmente residía en Cantabria, es decir, lejos de donde vivía ella, tenía una boa constrictor como mascota. El hombre fue al veterinario preocupado porque el bicho no comía y se pasaba el día entero abriendo sus temibles mandíbulas todo lo que daban de sí. Al preguntarle al veterinario, éste le contestó:

- No es que no tenga hambre, es que te está midiendo.

Cuando escuché la historia, no dije nada, pero al volver a casa, no tardé en dar con la leyenda urbana.

Hace años, alguien me pasó un papel en el cual se aseguraba que una mujer fue al ginecólogo porque sentía un dolor en la entrepierna. La mujer se había masturbado tiempo atrás con una langosta viva, y el bicho movía la cola ahí dentro... y claro, puso sus huevos en semejante lugar. La mujer tenía langostitas en sus partes íntimas. No creo que merezca la pena comentar mas este caso, salvo que es, desde luego, un relato cargado de una terrible misoginia y un afán represor para con la sexualidad femenina.

Cuando era un niño, los editores de colecciones de cromos regalaban álbums y cromos en la puerta del colegio. Como el hombre es egoísta y bastante asqueroso en general, pensamos que nadie da duros a peseta, y hasta los profesores nos advirtieron de que no aceptáramos los regalos - regalos exentos de altruismo, desde luego - pues los cromos y álbumes estaban impregnados de heroína, o de LSD o de lo que fuera. A más de uno le hubiera gustado que fuera cierto, pero no era así, claro.

El colofón a la historia de los cromos llegó cuando los profesores nos repartieron un panfleto en el que se aseguraba que unas calcomanías de Mickey Mouse contenían LSD. El panfleto, que desgraciadamente no guardo, era una falsificación bastante cutre de un documento oficial. Meses después, nos pasaron otro panfleto en el que solicitaban ayuda económica para los afectados por el LSD disneyano. Como se puede ver, detrás de las leyendas urbanas, demasiadas veces se esconde algún interés bastante indecente, ya sea el racismo o sacarte unas perrillas o advertir de lo terrible que es masturbarse y lo bueno que es guardar todo tu amor para el día de tu boda, sobretodo si eres mujer.

Como mi poco agraciada compañera de colegio de la que omitiré el nombre. Como era fea y gorda y sacaba malas notas, el día que se puso enferma, corrió como la pólvora el rumor de que tuvo que ir al matasanos a que le sacara la enorme salchicha con la que se estaba masturbando y que se partió en dos, un pedazo fuera y un trozaco dentro. Y cuando regresó, la gente se reía mucho, como si tuviera puta gracia que viertan rumores sobre alguien que poco a poco se transforman en una verdad irrefutable "porque lo sabe todo el mundo". Menos tú, ignorante. Al estilo Joseph Goebbels, cuando una mentira se repita hasta la saciedad, se convierte en una verdad.

Las leyendas urbanas se extienden hoy de muy diversas maneras. El asesinato de las niñas de Alcásser está rodeado de una cortina de suposiciones sin pruebas en las que un puñado de ricachones acuden a una casa en ruinas a follarse y torturar hasta la muerte a unas adolescentes en lugar de hacerlo en sus mansiones. Las imágenes de un hombre huyendo del atentado del 11-M captadas por las cámaras de videovigilancia de la estación de Atocha son las de un miembro de ETA, hasta que días después se nos dice en letra pequeña que ha aparecido el tipo de las imágenes y simplemente era un pasajero que huía comprensiblemente asustado del lugar de los hechos. Una mujer sale en los periódicos porque fue a fumarse un cigarrillo mientras cagaba y al encender el mechero se tira una ristra de pedos que producen una deflagración que tumba la pared del retrete. Cada vez que aparece un adolescente muerto y los hechos tardan en esclarecerse, surge una teoría conspirativa que denuncia una turbia trama de pederastia entre ricachones sin aportar prueba alguna que la sustente. Cada vez que hay un atentado terrorista en Oriente Medio es en realidad perpetrado por el Mossad o la CIA, o bien alentado por ellos para meter miedo a la población. Cada vez que un idiota publica un libro, donde pone idiota léase Dan Brown, surge una moda en la que los iluminati, los masones, los descendientes de Jesucristo, los merovingios, los cátaros, el Papa, la CIA, el Mossad, los Aliados en la Segunda Guerra Mundial, el FMI, los templarios, el Opus Dei y un sinfín de personas que a buen seguro forman un altísimo porcentaje de pobladores del planeta Tierra, son los responsables de todos los males que nos acechan. Cada vez que el virus de la gripe muta, las monjas se arman de verdades, medias verdades y mentiras flagrantes y consiguen una gloria efímera alentada en los medios de comunicación globalizados. Se advierte en videos de que los ricos quieren sesgar a la población mundial, ya que aquí no hay para todos, aunque, eso si, monjas y católicos conspiracionistas no dicen que quizá el crecimiento exponencial de la población pueda resolverse con condones y con información no interesada de modo que las corporaciones no intenten matar a sus clientes. Con lo fácil que es un bombardeo exhaustivo, y venga a hacer cosas secretas...

Y es que, en el fondo, somos buenos. Confiamos en lo que nos cuentan cuando confirma alguno de nuestros irracionales prejuicios, sin pararnos apenas unos minutos en dejar paso a nuestro sentido común para que valore lo que nos cuentan. Por eso es importante la racionalidad, es lo único que nos diferencia de los demás animales. Ellos no se plantean cosas tan bobas, lo que me lleva a pensar que hay animales en la tierra mejores que el animal humano. Los gatos no piensan que existe una conspiración perruna. Las langostas no piensan en poner huevos en el coño de nadie.

Los ojos del que mira. Ven judíos comiendo niños en sábado, ven rumanos secuestradores y chinos fritos en el cerdo agridulce. Decía un amigo mío que jamás había visto a un chino cagando, pero no por eso va a pensar que nos ponen la mierda en los rollitos de primavera. Pues eso.