domingo, 28 de febrero de 2010

Vidas de Santos


Las creencias no son inocuas. En democracia, algunos piensan que las creencias tienen que ser tenidas en cuenta en el parlamento. Es decir, si yo creo que la Tierra es plana, y detrás de mi persona hay unos cuantos miles que me secundan, el parlamento debe tenernos en cuenta como colectivo.

Es lo que ocurre con la religión. En lugar de que las leyes estén basadas en la razón, a algunos eso les pica, y se rascan el culo que es básicamente de donde les salen las ideas, e intentan imponerlas aunque sean estúpidas y totalitarias. Lo mismo ocurre con todo tipo de creencias irracionales.

Atacarlas significa verse expuesto a la indiferencia o bien al ataque irracional, al insulto como arma. Cuando haces ver a alguien que cree tonterías, su única defensa es el ataque. Vivimos tiempos difíciles en ese aspecto, pues la idiocia se organiza en la red para vulnerar los derechos de los demás. Religiones, creencias y pseudociencias, buscan su hueco y respetabilidad. Revistas anticientíficas esgrimen argumentos no contrastados o directamente estúpidos para erigirse como los portadores de las presuntas verdades que la inteligencia oficial no quiere reconocer.

Dichas revistas exigen respetabilidad. Pero uno no puede dársela cuando en sus páginas se encuentra anuncios de profesores Malimba que curan la impotencia y el mal de ojo, además de por sus surrealistas noticias o bien falsas o bien tergiversadas. Como Maitreya, anunciado años antes en una de esas revistas de la que no recuerdo el nombre (Año cero patatero, Enigmas inventados o algo así), como el tipo que nos va a salvar de nuestra propia mediocridad. ¿Pero quién se esconde tras Maitreya?

Benjamin Creme es un esoterista, ensayista y artista, según él, muy importante, aunque nadie daría un duro por una obra pictórica suya. No es funambulista ni malabarista, pero cualquiera sabe de lo que es capaz un tipo que tiene un ego tan desproporcionado. Al parecer, fue un pintor modernista que dio el paso demasiado habitual de creer que el arte es realidad y de ahí pasar a formar parte de los miles de gurús de la New Age que vierten sus estupideces en revistas misteriológicas y programas de televisión fantasmones. Entre 1957 y 1959 formó parte de un movimiento religioso basado en la creencia en OVNIS llamado Sociedad Aetherius. Como estaba un poco más loco que la media, Benjamin Creme abandonó la sociedad en busca de otras estupideces en las que desperdiciar su tiempo. Así fue como comenzó a seguir las demenciales enseñanzas de Helena Blavatsky y la Sociedad Teosófica, que es una mezcla antisemita de teología y filosofía y la madre de todas las payasadas New Age. Poco a poco, la locura de Creme va tomando forma.

En 1972, Benjamin Creme empezó a recibir lo que él llama entrenamiento de un Maestro de nombre desconocido, edad desconocida, ubicación desconocida, estatura desconocida, peso desconocido, padres desconocidos e inexistente al fin y al cabo. La existencia de estos Maestros es un pilar fundamental de la Teosofía.

El Maestro invisible que sólo unos pocos privilegiados tienen a bien conocer, le dijo a Creme que tenía una misión en el mundo: dar a conocer a la humanidad el inminente advenimiento de Maitreya, Maite para los amigos.

Maitreya es el salvador. Es Cristo, es Krishna, es el Mesías bíblico, es Imán Mahdi y lo que sea necesario ser. Maite establecerá contacto telepático con toda la humanidad para transmitir su mensaje. ¿Y cual es el mensaje? El mensaje es simple: vente a mi secta.

Share International es la secta en cuestión. Es una secta destructiva que intenta acoger a todo tipo de creyentes para decirles que Maitreya no tiene prejuicios religiosos. Venid aquí y seréis bienvenidos. En ese aspecto, es una secta bastante despabilada, pues no te exige conversión alguna.

Benjamin Creme, que recibe telepáticamente los mensajes del Maestro desconocido y los publica en infumables libros llenos de ridiculeces, me recuerda un poco a Renfield, el loco del psiquiátrico del Drácula de Bram Stoker: recibe mensajes telepáticos sobre la llegada inminente de su señor... ¿no es curioso?

En la web de Maitreya - siempre atento a las nuevas tecnologías para practicar sus doctrinas paleolíticas - podemos comprar los libros de Creme - perdón, los libros dictados telepáticamente por su Maestro - por un módico precio. También podemos acceder a la página de Share International y contemplar el delirio que en ella se nos expone.

Maitreya deja mensajes por doquier: apariciones marianas, manantiales curativos, y para que nadie dude de la profunda seriedad del sujeto que nos ocupa, un consultorio en el que la gente trata de identificar las señales de Maitreya-Cristo-CR9-Kaká-Bin Laden-Iker Jiménez y no sé cuantas cosas más.

En diversos países del tercer mundo, Maitreya aparece envuelto en una túnica de baratillo rodeado de un aura místicoanalfabeta. Montajes cutres y lavados de cerebro para la gente que dada su pobreza y escasa cultura se agarra a un clavo ardiendo con tal de salir del pozo. El delirio llega a tal punto, que un presunto lector asegura que una cruz en el rostro de un ternero - una mancha blanca que muchos animales tienen fruto de la genética - es una señal inequívoca de Maitreya, algo que el responsable, o irresponsable mas bien, no duda de confirmar con rotundidad.

Si leemos más, encontraremos una niña libanesa que llora lágrimas de cristal, el rostro de Jesucristo en una roca, una estatua libanesa de la Virgen María exudando aceite, imágenes sagradas en pétalos de rosas y un sinfín de payasadas que deberían alertar a los psiquiatras del planeta y saturar los hospitales mentales de occidente.

Para captar adeptos, como en España en la privincia de Zamora, los sectarios usan reclamos como cursos de yoga y cosas así. Ya sabemos que para los occidentales, el pedo de un religioso hindú es algo muy cool no como esas paparruchas del catolicismo. Incapaces de discernir, los modernos de la New Age, que lo mismo abrazan el ecologismo mas radical que recetan pseudomedicamentos homeopáticos que practican reiki, no saben distinguir nada mas allá de sus narices y aplican el relativismo cultural a sus vidas como dogma de fe. Si una religión que devora y bebe la sangre de su Dios es absurda, una que dice que Maitreya y el yoga salvarán la humanidad también lo es, pero eso díselo tú a los perroflautas ricos. ¿No os suenan esos carteles de Hercólubus el planeta rojo, nuevos despertares y diversos profesores Malimba vendiendo sus servicios? Más de lo mismo.

El colmo del surrealismo, de la idiotez y del escaso nivel intelectual del muy turbio jefe de la secta Benjamin Creme al que le quedan dos telediarios por cierto, menos mal, ya que nació en 1922, es ni más ni menos que ésto:


Maitreya se presenta

El camino preparado por Su Heraldo la ­‘estrella’, Maitreya, el Instructor del ­Mundo, ha dado Su primera entrevista en la ­televisión norteamericana. Millones de ­personas le han oído hablar tanto en TV como en Internet.

Su misión abierta ha comenzado.

Él fue presentado no como Maitreya, el Instructor del Mundo y Líder de nuestra Jerarquía Espiritual, sino simplemente como un hombre, uno de nosotros. De esta manera Él “se asegura que los hombres le seguirán y apoyarán por la verdad y sensatez de Sus ideas más que por Su status”.

Él habló seriamente de la necesidad de paz, realizable sólo a través de la creación de justicia y el compartir de los recursos del mundo.

Ésta es la primera de muchas entrevistas semejantes que se darán en EEUU, Japón, Europa y otros sitios, trayendo Su mensaje de esperanza al mundo.

Benjamin Creme, 14 de enero de 2010

Benjamin Creme realizó este anuncio en su conferencia pública en Friends House, Euston Road, Londres, el 14 de Enero de 2010

Observación: Share International no tiene más detalles sobre esta entrevista (día, hora, canal, etc.) por la siguiente razón: es muy importante que todos tengan la oportunidad de responder a Maitreya porque ellos desean el mundo que Él defiende – compartir, justicia y paz – más que porque ellos piensen que Él podría ser el Instructor del Mundo.

De estas parrafadas, se deduce que Benjamin Creme de la Creme es consciente del escaso raciocinio que tienen sus adeptos y los lectores de revistas esotéricas en general.

Benjamin Creme es inmensamente rico. Al igual que otros santones, como el estafador, violador, evasor de impuestos y coleccionista de Rolls Royce además de seguidor de la estafa de la Meditación Trascendental, Acharya Rajneesh, santón a rebufo de Maharishi Mahesh Yogi que tanto gusta a occidentales modernos gafapastiles o no tipo David Lynch y a Paul McCartney, éstos tipejos roban, engañan, manipulan y torturan psicológicamente. Benjamin Creme da conferencias por todo el globo anunciando las mentirosas venidas de Maitreya, probablemente un vulgar actor envuelto en una túnica, y llenándose los bolsillos a manos llenas a costa de la credulidad de los incautos.

Pero, como todo el mundo sabe, y los orientófilos New Age en especial, sólo las creencias de los demás son estúpidas, ya que ellos tienen la razón. El Vaticano posmoderno está en la India, y también es obra de occidentales.

Hoy, algunas revistas tipo Mas Allá de la estupidez, publican en sus páginas artículos denunciando cosas así, pero sin dejar de anunciarlas por un módico precio en sus páginas dedicadas a publicidad, es decir, en la mitad de ellas. Hace unos años, era muy común lamer el culo de los santones de turno, con entrevistas exclusivas. Ahora que el pastel se va descubriendo, hay que lavarse la cara. Pero la publicidad se mantiene, entre profesores Marimba y el tarot de los ángeles, que te curan la impotencia y las hemorroides.

Las creencias nunca son inocuas.