sábado, 15 de mayo de 2010

Tarantino y Robert Rodríguez, illuminatis



Lo que nunca me va a dejar de sorprender del mal llamado Movimiento Zeitgeist es su capacidad para meterse en las izquierdas y derechas por igual, contaminando todo lo que toca. Lejos de existir algo así como una conspiración Zeitgeist, el movimiento es un árbol que extiende sus ramas desordenadamente y que pide desesperadamente una poda, cuando no una tala directa.

En España, su mayor propagador, Rafapal, negacionista del Holocausto - si bien se cuida muy mucho de atraer a otros negacionistas como los ultraizquierdistas de nuevo cuño - es uno de los lunáticos más ridículos del periodismo misteriológico español. A Rafapal - Garrafapal - no le importa si sus afirmaciones y pseudoinformaciones tienen alguna base, y no le importa debido a que los conspiracionistas suelen bastarse de una afirmación infundada para creer. Muerto Dios, los crédulos buscan desesperadamente una nueva verdad absoluta con la que suplantar el vacío existencial, y para ello necesitan una razón omnímoda, raiz de todos y cada uno de los males de este mundo. Ignorando la complejidad de las causas de todos los males, se busca una especie de pareidolia en la que depositar la creencia. De este modo, el también periodista Alex Jones, -quien ha ejercido como actor en dos películas del insoportable Richard Linklater -héroe conspiranoico de Garrafapal, se suelta con la información de que la nueva película de Robert Rodríguez, Machete busca comenzar una guerra entre hispanos y blancos en Estados Unidos pagada por el dinero sionista y apoyada por el otro iluminati - si, así afirma Alex Jones - Quentin Tarantino. Se puede ver un video ridículo en la página de Garrafapal en el que Alex Jones informa sobre ello.

No es casualidad que Rodríguez y Tarantino estén en el objetivo conspiracionista. Ambos directores son famosos entre los jóvenes y atraen todas las miradas. Poner ambos nombres en el programa radiofónico de Alex Jones o en la página web de Garrafapal atraerá nuevos miembros para la causa con total seguridad.

Un caso paradigmático de víctima del conspiracionismo es el de el ex-yonqui, ex miembro de Metallica, ex-cristiano y ex-seguidor de George W. Bush, además de furibundo antiabortista y actual líder de Megadeth Dave Mustaine. Su nuevo disco, publicitado por Alex Jones, se inscribe directamente en el Movimiento Zeitgeist- NWO etcétera - distintos perros con el mismo collar - y atraen a jóvenes seguidores del metal ávidos de marcianadas y pasados de vueltas de todo tipo. También es significativo que los conspiranoicos crean que sus teorías son cosas que deben salir a la luz pública y que su sabiduría es algo oculto y alternativo y que los grandes medios - iluminati-reptilianos - intentan por todos los medios que no se sepa la verdad cuando el tal Alex Jones es una estrella en Estados Unidos, famoso por propagar Zeitgeist y demás mierda negacionista del 11-S.

Garrafapal tiene un alto concepto de sí mismo. No es para menos, pues creer que una raza extraterrestre como los reptilianos gobiernan el mundo requiere una entereza y una actitud ególatra para poder evitar verse a sí mismo como un bufón ridículo y vociferante. En la última entrada de su página, Garrafa admite sin ambages que Aunque os podéis imaginar que el contenido de las entrevistas que hago, siempre implica un “riesgo” (en el sentido de romper un tabú), esto es algo que no me había pasado más que una vez. De alguna manera, atraigo a las personas que han de comunicar “algo” y yo sirvo de canal para lanzar las cosas más rompedoras con total naturalidad. Eso es tener la autoestima bien alta, sí señor. Lástima que en la mencionada entrada de lo que nos habla es de dos entrevistas que el periodista hizo a dos personas relevantes que finalmente se arrepintieron y le dijeron que no querían que las publicara y de las que desconocemos sus nombres... vamos, que las entrevistas se hicieron porque lo dice Garrapal y punto. Las pruebas se las comió mi perro, señorita.

Todas las conspiraciones illuminati de último cuño, o más bien las no-conspiraciones, tienen su punto de partida en dos libros: El enigma sagrado, cóctel de templarios y masones donde se menciona al actualmente extinto y en tiempos del libro inexistente Priorato de Sión, o como un tarado - Pierre Plantard - logró introducir unos documentos falsificados en una biblioteca francesa y engañar a los autores para autoerigirse como nuevo Rey de Francia, descendiente de los merovingios (falsedad que tuvo que admitir ante un tribunal), libro del que, por cierto, sus propios autores afirman que no es más que una ficción, y el libro de una tal Acharya S La conspiración de Cristo, publicado en España por Valdemar.

El primero de los libros es en el que se basó Dan Brown para su lamentable El código DaVinci. El segundo es el padre de Zeitgeist. Es extraño, pero cuando oí por primera vez hablar de Zeitgeist, me sonó al libro de Acharya S. vagamente. Cuando vi el pseudodocumental, me quedó clarísimo: es prácticamente un calco del libro. El libro lo leí en 2005, y es bastante mediocre. Que Jesucristo puede muy bien no haber existido es algo que muchos historiadores legítimos se plantean desde hace años. Pero el libro de Achyara S. - el nombre es un seudónimo, por supuesto, no vaya a ser que los reptilianos tomen represalias - es un refrito de ideas teosóficas. La autora escribe muy poco en él, valiéndose en casi todo el libro de citas de autores teosóficos, sin mencionar en ningún momento la fijación absurda que tienen dichos autores en el ocultismo, el antisemitismo y las tonterías New age. El final del libro es de traca, pues en él la autora- en cursiva, pues lo único que hizo con el libro es un corta y pega interminable - afirma que Stalin asesinó porque era católico y Hitler también... toma.

En fin. La autora, en su blog, afirma que Peter Joseph - seudónimo del director de Zeitgeist - ha leído su libro y que buena parte del pseudodocumental está basado libremente en él. Así que Peter Joseph el libertariano - doctrina económica que, por si acaso alguien tiene la tentación de adscribirse a ella, niega la validez del método científico y prefiere basar buena parte de sus idioteces directamente en el psicoanálisis - no sólo no es original, sino que además se basó en un libro cuyas tesis son cuanto menos discutibles. La conexión New age-conspiracionismo-teosofía, está presente en todo su metraje.

Garrafapal, entonces, no es más que un vulgar reciclador de tonterías norteamericanas víctima de la secta teosófica. Y de la paranoia. No es peor que los originales, es simplemente un calco.

Hace falta algo más que un vulgar corta y pega para dar validez a una teoría. Más aún si ese corta y pega se reduce a unos pocos autores racistas como son los autores teosóficos, algunos de ellos miembros de la Golden Dawn, de la que hablaré en próximas entregas para el delirio.