jueves, 20 de mayo de 2010

Respeta las creencias o paga.



Javier Krahe y Enrique Seseña realizaron un video en los setenta titulado Cómo cocinar un crucifijo. En una entrevista en 2004 en Lo más plus, el cantautor fue entrevistado y el video proyectado a su espalda. Y ahora, leo en el diario Público que el Juzgado de Instrucción nº 3 de Colmenar Viejo, en un auto con fecha 12 de mayo, acuerda la apertura de juicio oral contra Krahe y contra la productora del programa, por un delito contra los sentimientos religiosos recogidos en el artículo 521.1 del Código Penal. La acusación solicita una fianza de 192.000 euros a Javier Krahe, y de 144.000 euros a Montserrat Fernández Villa, la entonces directora del espacio. La noticia pinchando aquí.

Los denunciantes, el Centro Jurídico Tomás Moro, organización católica y santísima - no lo digo yo por mis cojones, es la conclusión que cualquiera puede sacar después de visitar su página- exhiben una estulticia sin límites y un escaso respeto por la libertad de expresión, lo que me lleva a pensar que el juez que lleva el caso es de ideas más o menos afines.

Esta gentecilla es lo que se conoce como defensores de algo llamado laicidad positiva, es decir, mi religión por encima de todo y de todos. Después de leer con bochorno la noticia de que México podría convertirse en el primer país en el que es obligatorio por ley profesar una religión, preferiblemente romana, ya me puedo esperar cualquier cosa de la santísima Iglesia Católica. No se si ofenderá esto, pero soy de los que creen que todo es criticable, que todo puede ser estudiado, y que nadie puede estar libre de ello. Me importa poco si hablamos de Islam, cristianismo, testigos de Jehová, budistas, comunistas, fascistas, funambulistas, adoradores del diablo o yo mismo.

Tanto se ofenden los creyentes cuando se ataca a las creencias - no a los creyentes en si - que igual podríamos usar la misma vara de medir para ellos y sus afirmaciones sobre el matrimonio homosexual, el aborto, o la anticientífica, peligrosa y potencialmente mortal afirmación de Benedicto XVI sobre los preservativos y el SIDA.