sábado, 17 de septiembre de 2011

Mentiras cristianas, mentiras de Merkel

A través del blog La Revolución naturalista, me entero de que Angela Merkel llama a la unidad de los cristianos ante la visita de Benedicto XVI, el artista antes conocido como Joseph Ratzinger.  No se conforma con pedir unidad de los cristianos frente a la terrorífica secularización de la sociedad, algo profundamente indeseable para toda persona decente, honrada y no sodomita.  Además, ha soltado las siguientes perlas:

Vaya, hombre.  Claro, la mejor defensa que tienen los cristianos contra la discriminación, es discriminar a todo aquel que no acepte sus dogmas, y así nos va.  Pero si quitamos las evidentes trifulcas que se dan entre diversas religiones en el mundo, algo que ocurre desde hace milenios, como los ataques a cristianos en Egipto, por ejemplo, podemos ver que la discriminación al cristianismo está muy lejos de ser la mayor del planeta.  De hecho, está muy cerca de ser algo residual.

Al leer la frase en el panfleto de información neomedieval de Intereconomía, me he preguntado seriamente si esta mujer, y los cristianos en general, protestantes, católicos o lo que sean, creen que los laicistas somos imbéciles.  No hay en occidente otra religión más mimada, más influyente, más cercana al poder, más tenida en cuenta, que el cristianismo.  Y la prueba de ello, es la infame forma de financiarse que tienen las iglesias seguidoras de Jesucristo.

Los ejemplares casos de Francia, que prohíbe desde 1905 la financiación de la iglesia con fondos públicos, Irlanda y Holanda, son una rarísima excepción:

- En Alemania, patria de Angela Merkel, las iglesias católica, evangélicas-protestantes y judías, se financian en un 80% con un impuesto eclesiástico para que así los curas, pastores, rabinos y demás, no tengan la desgracia de tener que trabajar.  El impuesto supone aproximadamente un 9% de la cuota estatal sobre la renta, y las iglesias devuelven al estado entre un 3 y un 5 %.

Las donaciones y el impuesto eclesiástico, desgravan en la declaración de la renta.

-  En Austria, existe un modelo de financiación de las iglesias -  mayoritariamente cristianas - similar al Alemán.  También gozan de numerosísimas exenciones fiscales.

-  En Bélgica, el estado paga directamente a los sacerdotes un sueldo, así como la pensión de jubilación.  Pagan a todas las iglesias cristianas, de la confesión que sea, además de a los clérigos musulmanes.

-  En Noruega, también existe el impuesto eclesiástico, sustentado por los propios creyentes de las diferentes confesiones, en su mayoría cristianas. La iglesia luterana es la iglesia oficial del Estado, un clarísimo ejemplo de discriminación contra el cristianismo según Merkel.

-  En Finlandia, las iglesias cristianas luterana y ortodoxa, tienen estatuto de corporación de Derecho Público.  Las iglesias luterana y ortodoxa, cristianas, están exentas del pago del impuesto sobre la renta.

-  En Grecia, el Estado paga a los clérigos de la Iglesia Ortodoxa pensiones y sueldo, y se hace cargo de los costes de formación de los mismos.

-  En Hungría, el Estado destina un 1% del impuesto sobre la Renta a la financiación de la iglesia.

-  En Italia, hasta los Adventistas del Séptimo Día tienen exenciones fiscales.

-  En España, se financia a la Iglesia católica con efusividad. Las calles en Semana Santa se hacen intransitables en muchos lugares del país para dejar paso a los presuntos discriminados, miles de ellos.  Siempre hay dinero público para cualquier evento católico.  Las comunidades autónomas financian colegios católicos alegremente mientras recortan presupuesto a los colegios públicos.  El presidente del gobierno español acude raudo a besar el anillo de Benedicto XVI a su llegada.  ¿Discriminación? ¿De qué me habla, señora Merkel?.

La lista es tan larga como países abiertamente cristianos existen.  Lo que dice Angela Merkel es mentira, sencillamente.  Nadie discrimina a los cristianos en occidente, ni los persigue, ni los quema en una hoguera.  Los cristianos deberían aprender de una vez que la crítica a sus creencias es legítima , y que eso no constituye ejemplo alguno de discriminación.  Además, si quisieran eliminar buena parte de esas críticas muy bien fundamentadas por lo general, al cristianismo, un paso importante sería cambiar la forma de financiar sus miles de iglesias.  

Ignoro si Angela Merkel vive en realidad en Europa, o si vive la realidad de Europa.  Ninguna institución en el viejo continente goza de tantos privilegios, dinero público y mimos estatales que el cristianismo.  Y cuando nos gobierne Rajoy, en España, democristiano como Merkel, ya veremos quién será el discriminado. Estas declaraciones de Merkel son estúpidas, mentirosas y mezquinas.  Las declaraciones de Merkel, que parece querer ignorar la Ilustración, que es la verdadera raiz de Europa, son propias de una peligrosa fundamentalista religiosa dispuesta a imponer sus creencias.  Avisados quedáis.