El artículo que estás a punto de leer ha sido escrito a medias por Miguel Montes Bajo, autor del blog The Túzaro, y un servidor, sobre el paso por España de la Nueva Medicina Germánica® que viene a ser aquello de que el cáncer no existe y sólo es la reacción que tiene nuestro organismo ante conflictos psicológicos. Una de las primeras discusiones sobre pseudomedicinas que mantuve, hace bastantes años, giró en torno al famoso caso del Bio Bac - que, casualmente, es un pseudomedicamento que uno de los protagonistas de la historia de la NMG en España recetaba - y, cuando pienso hoy en aquel día, me doy cuenta de que fue precisamente entonces cuando fui consciente de que hay un amplio sector de la izquierda que rechaza el conocimiento objetivo por motivos ideológicos. Es muy triste que la gente ponga en peligro su salud por ignorancia, y más aún que muchos se aprovechen de ella. Cuando, además, personas a las que tienes por sensatas a tu alrededor, se dejan llevar fácilmente por la pseudomedicina, con todo el equipaje que ésta suele traer (conspiranoia, leyendas urbanas, rechazo a la razón ) , resulta muy frustrante. Miguel Montes me propuso escribir ésto hace algo más de un año, y aquí está el resultado de nuestra colaboración, que como nos ha quedado un poco largo, lo hemos dividido en dos partes, y lo podéis leer tanto en mi blog como en el blog de Miguel Montes.
La Nueva Medicina Germánica® (NMG) es una pseudomedicina alternativa creada a principio de la década de 1980 por el entonces médico alemán Dr. Ryke Geerd Hamer. La idea principal sobre la que gira dicha práctica consiste en que las enfermedades, en particular el cáncer, tienen su origen en el impacto psicológico producido por algún hecho traumático en la vida del paciente. Dicho trauma provoca un conflicto psicológico que se vería reflejado en la aparición de un tumor, que habría que interpretar como una señal de alarma del propio organismo, que nos estaría avisando del conflicto psicológico. Según las ideas de Hamer, el tumor y las molestias que conlleva son una señal de que el cuerpo se está curando, y la mejor manera de ayudar al cuerpo sería solucionando el conflicto psicológico que origina la enfermedad, evitando, qué duda cabe, cualquier tratamiento de los que ofrece la medicina científica, la basada en evidencias, incluidos los analgésicos. Hamer perdió la licencia para ejercer la medicina a finales de los ochenta y fue perseguido por la justicia de varios países. No obstante, sus teorías gozaron y gozan de relativa popularidad entre la población de diversos países, entre ellos España. El propósito de este artículo no es tanto el análisis de las teorías de Hamer (algo que ya ha sido muy bien hecho por otra gente por ejemplo aquí, aquí y sobre todo aquí) como la narración del paso de dichas teorías por nuestro país, que despertó una gran polémica a mediados de los noventa. Empezaremos haciendo una breve introducción sobre la NMG, para luego pasar a la polémica generada en torno a las entrevistas que se hicieron al Dr. Hamer en el programa de TVE Preguntas y Respuestas. Finalmente, hablaremos de la detención de Hamer por parte de la policía española, cumpliendo una euroorden de detención, y hablaremos de los seguidores de Hamer que aún continúan en activo en nuestro país.
El Dr. Hamer y la Nueva Medicina Germánica
Como
hemos dicho, la NMG es un invento del médico alemán, hoy inhabilitado,
Ryke Geerd Hamer. Un hijo de Hamer, Dirk, murió con diecinueve años
de un disparo accidental a manos nada menos que del heredero del último
rey de Italia Víctor Manuel de Saboya,
en Córcega, en el transcurso de una fiesta. Dos meses después, el
doctor Hamer desarrolló un cáncer testicular, y algún tiempo después,
su propia esposa desarrolló un cáncer de pecho. Paradójicamente,
Hamer se sometió a la medicina convencional para curar exitosamente
su cáncer testicular. Su mujer no tuvo tanta suerte y, al parecer, murió
como consecuencia de su enfermedad.
Estos
acontecimientos llevaron a Hamer a desarrollar sus peculiares hipótesis
sobre el cáncer, que podemos leer aquí, y de las que mostramos sus puntos
más importantes: el síndrome Dirk Hamer (DHS), y la Ley de Hierro
del Cáncer (las negritas son del original):
Este [sic] ley, de la que el Síndrome Dirk Hamer es la pieza clave, el eje principal, se enuncia como sigue:
- Todo cáncer se inicia por un Síndrome Dirk Hamer, es decir, por un choque extremadamente brutal, un conflicto agudo y dramático vivido en el aislamiento, y percibido por el paciente como el más grave que jamás haya vivido.
- Es el grado subjetivo de conflicto, la forma en que el paciente lo ha experimentado en el momento del Síndrome Dirk Hamer, su matiz, lo que determina:
- el Foco de Hamer, es decir, la zona específica del cerebro que bajo la influencia del choque psíquico, sufre una ruptura de campo y da las directrices anárquicas a las células del órgano dependientes de esta zona.
- la localización del cáncer en el organismo.
- Hay una correlación exacta entre la evolución del conflicto y la del cáncer, en su doble nivel cerebral y orgánico.
El
primer punto es fácilmente refutable. Un conflicto emocional, como
el sufrido por Hamer con la trágica muerte de su hijo, según el alemán,
es el origen del cáncer. Podemos imaginar, sin lugar a dudas, que muchas
de las personas que sufren o han sufrido la enfermedad, muy probablemente
no han sufrido “un choque extremadamente brutal”,
así como hay personas que han sufrido
“un choque extremadamente brutal” y no así un cáncer. El DHS no
es mucho más que una hipótesis
ad hoc, y lo mismo
puede decirse de las Leyes de Hierro.
No serviría de mucho que escribiéramos lo que creemos que es el cáncer,
así que, de entre los miles de sitios en Internet que podemos encontrar
con información veraz de la enfermedad, podemos mirar aquí.
Quizá la mejor respuesta la podemos encontrar en el informe que sobre la "Nueva Medicina" elaboró el Grupo Suizo de Estudios sobre Métodos Complementarios y Alternativos para el Cáncer:
“Consideramos que el método promovido por Hamer es peligroso, especialmente porque induce a los pacientes a una falsa sensación de seguridad que hace que prescindan de otros tratamientos efectivos. En tanto en cuanto Hamer siga sin presentar ninguna evidencia convincente en apoyo de sus hipótesis, y mientras la eficacia de la "Nueva Medicina" siga sin demostrarse científicamente, debemos rechazar enérgicamente este método. En muchos aspectos, la teoría de la "Nueva Medicina" contradice los hallazgos de la medicina científica, no sólo en términos de la etiología y diagnosis del cáncer, sino también en cuanto al desarrollo y el tratamiento de la enfermedad”.
Ryke
Geerd Hamer tiene una peculiar teoría sobre la razón por la que la
“ciencia oficial”, pretende censurar sus ideas. Para el alemán, existe una conspiración
sionista mundial.
Los judíos están - siempre según Hamer - aplicando ya la NMG en pacientes
oncológicos dentro de las fronteras de Israel, e intentan ocultarlas
a los gentiles, que morimos como moscas. Esto ha convertido al ex doctor
en un tipo relativamente popular en foros y blogs de contenido new age y/o conspiracionista y neonazis
amantes de la teosofía.
La polémica de Preguntas y Respuestas
El
primer programa: Ganarle la Partida al Cáncer
Preguntas
y Respuestas fue un programa de TVE, de emisión diaria matinal,
en el que un grupo de invitados hablaban sobre algún tema en concreto:
sexo, literatura, salud... En noviembre de 1994, se emitió un programa
titulado Ganarle
la Partida al Cáncer,
en el que la directora y presentadora, Adelina Castillejo, invitó a
un grupo de personas para hablar sobre la NMG del Dr. Hamer. Entre los
invitados se encontraban el propio Dr. Hamer, un grupo de mujeres, a
las que se presenta como “curadas por el método Hamer”, que acudían
a aportar testimonio de su supuesta curación gracias a las técnicas
de la NMG, y dos médicos y una terapeuta que aportarían su opinión
profesional. No es la misión de este artículo discutir punto por punto
cada una de las afirmaciones que realizan los invitados al programa,
puesto que eso ya lo ha hecho mucha gente antes que nosotros y mejor
(y para eso están todas las referencias que damos como por ejemplo ésta, ésta y ésta). Por tanto, nos limitamos a señalar
lo más destacado del contenido de dichos programas, para dar al lector
una idea de las cosas que se dijeron.
En
la hora de duración del programa, Castillejo entrevista a Ana Pena,
periodista y miembro del equipo asesor del programa (y presentada como
“divulgadora de la Nueva Medicina”), a la que le fue diagnosticado
un linfoma que le afectaba a los ganglios y a la médula ósea y que,
descontenta con lo que le ofrecía la medicina convencional (cirugía,
radioterapia y quimioterapia) decide ponerse en manos de la NMG. Satisfecha
con los resultados que va obteniendo, decide abandonar los tratamientos
convencionales. “No creo estar a las puertas de la muerte para nada”,
llega a afirmar.
El
siguiente testimonio es el de Gisela Hompesch, diagnosticada en 1991
de un cáncer linfático. Al cabo de cuatro meses de quimioterapia empieza
a ver que el resto de pacientes muere, piensa que la quimio no
le está haciendo nada, y se “marcha por una temporada”. En un grupo
de autoayuda mallorquín, descubre las ideas del Dr. Hamer, lee sus
escritos y sus libros y, dos meses después, se da cuenta de que, tras
un año en el que había estado probando todo tipo de medicinas alternativas,
había “puesto sus conflictos sobre la mesa” y podía decir que
estaba curada. “Afortunadamente, existe la Nueva Medicina desde hace
trece años, pero, por desgracia, nadie se quiere dar por enterado y
no sé por qué”, dice al terminar su intervención.
Itziar
Orube es presentada como una profesora de música que prácticamente
ha abandonado su profesión para dedicarse a difundir la NMG. En octubre
de 1989 es diagnosticada con un cáncer de mama y posteriormente con
uno de huesos. Dos años más tarde descubre la NMG que le ayuda a superar
su enfermedad y, desde entonces, se ha dedicado a difundir la NMG.
Por
último, María Torres cuenta cómo tras serle diagnosticado un carcinoma
renal en 1989, “horrorizada” por el diagnóstico huye a India a
“reflexionar sobre su vida y sobre qué condiciones habían llevado
a su cuerpo a fabricar el tumor”. En India descubre las tesis de la
NMG, y entonces se da cuenta de que ya está en proceso de curación
gracias al proceso de introspección que venía realizando en el país
asiático. Algún tiempo más tarde se le detecta una metástasis cerebral,
pero no se alarma, porque sabe que ya está en el buen camino de la
curación y la metástasis desaparece a los pocos meses. En el momento
de su aparición en el programa, llevaba cinco años con el tumor en
el riñón sin que éste evolucionara.
Desde
el punto de vista profesional, el programa cuenta como invitados con
el Dr. Fermín Moriano, el Dr. Juan Manuel Gutierrez-Viñuales y una
terapeuta alemana llamada Ilse. De la intervención de los dos médicos
lo que cabe destacar es que ambos coinciden en que la NMG es incompatible
con la medicina clásica, lo que implica que, de aplicar la primera,
habría que abandonar la segunda. El Dr Gutiérrez interpreta la NMG
como el hecho de que los seres humanos nos “integremos dentro de la
naturaleza” y nos demos cuenta de que “formamos parte de un programa”
y “seguimos un proyecto”. El Dr. Moriano, en cambio, apunta más
cuestiones prácticas y concretas sobre la NMG. Teniendo en cuenta el
tipo de cáncer, el médico podría estimar cuál sería el tipo de
conflicto que sufrió el paciente, con lo que, afirma Moriano, el enfermo
sólo tendría que reconocerlo para que comiencen los procesos internos
de curación. No puede garantizar que nadie viva para siempre, dice,
pero sí puede decir al paciente que “en este momento, si no quieres,
no tienes que morirte”.
Coincide
Moriano con la terapeuta alemana en que los síntomas se habrían malinterpretado
durante la historia de la medicina como algo malo, cuando en realidad
indicarían que el proceso de autocuración está en marcha. Es un proceso
que habría que evitar interrumpir, lo que incluye dejar de utilizar
morfina u otros calmantes, porque, como dice Hamer respondiendo a una
pregunta de la terapeuta, “la morfina y sus derivados son malos”
y “con la morfina [los pacientes] fallecen rápidamente”, mientras
que sin calmantes “en 6 u 8 semanas desaparece el dolor”.
El
programa finaliza con el Dr. Hamer, que ya había intervenido en varias
ocasiones a lo largo del mismo explicando sus teorías, haciendo una
denuncia de que sus ideas están siendo acalladas y que no se le permite
hacer los ensayos clínicos que demostrarían su eficacia.
La
expectación despertada por el programa fue considerable, como es de
suponer, y los teléfonos y dirección postal de contacto del programa
se llenaron de preguntas del público que quería saber más sobre este
hombre y sus técnicas, que eran capaces de dominar el cáncer evitando
agresivos tratamientos al paciente y logrando unas tasas de curación
extraordinarias. Así, la dirección de Preguntas y Respuestas
decidió repetir la emisión del programa en diciembre de 1994. Los
canales de comunicación con el programa se colapsaron de nuevo, y Adelina
Castillejo decidió grabar un nuevo programa para profundizar en el
tema. Quizá lo más criticable de Ganarle la Partida al Cáncer,
como se puede comprobar, es su nulo sentido crítico: no hay una sola
voz discordante, y la presentadora no transmite el más mínimo atisbo
de que dude de la eficacia de la NMG, a pesar de que las cosas que se
dicen en el programa son absolutamente extraordinarias.
Segundo
programa: El Origen del Mal
El segundo programa de
Preguntas y Respuestas dedicado a la
NMG fue emitido el 10 de enero de 1995, de nuevo suscitó gran interés,
y fue repetido el 10 de abril de 1995. El programa en sí es bastante
parecido al anterior, cambian las caras de algunos invitados, pero seguimos
contando con el Dr. Hamer, con Ana Pena, con el Dr. Moriano, con el
Dr. Gutiérrez, la terapeuta alemana e Iztiar Orube. En este programa,
esencialmente, se amplía todo lo dicho en la edición anterior, pero
extendiendo su aplicación a todas la enfermedades.
Si
a la anterior entrega se le podía acusar de nulo espíritu crítico,
esta entrega está aún más cerca de ser directamente un publirreportaje.
No sólo no hay ninguna voz discordante, no sólo Adelina Castillejo
evita poner en duda nada de lo que se dice, sino que, directamente presenta
le programa afirmando que
el cáncer es un proceso de la naturaleza para facilitar que los seres humanos superemos los conflictos biológicos. Una vez vivido ese conflicto enfermamos. Después, el cansancio y el dolor son, de alguna forma, nuestros aliados, porque nos avisan que debemos descansar para que la energía canalizada por el cerebro nos ayude a la recuperación. En realidad ésta es una visión del cáncer que, quizás, podríamos ampliar a todas las enfermedades porque así devolveríamos al ser humano el timón de su ser y le haríamos protagonista de su vida.
Tras
esta introducción presenta de nuevo al Dr. Hamer, afirmando que
leyó su tesis acerca de la ley de hierro del cáncer en 1981 en la facultad alemana de Tubingen. Posteriormente, sus descubrimientos, refrendados por miles de casos tratados en servicios de salud europeos fueron verificados en el año 1983 por un jurado internacional. En el año 88, la certeza de la teoría del Dr. Hamer fue aceptada por el titular de la cátedra de cancerología de la Universidad de Viena, Dr. Birkmayer, a la que siguieron las de otros equipos médicos y facultades de diversos países.
Como
se puede ver, no hay la más mínima indicación de que lo presentado
pueda no ser cierto.
Hamer
empieza su intervención quejándose de que sus descubrimientos son
sistemáticamente ocultados, en un “desprecio a la humanidad”. Las
enfermedades, continúa más adelante, “son en realidad la indicación
de que ha empezado el programa especial de la naturaleza para la curación
del conflicto”. Además, esta vez proporciona unos datos muy concretos:
“los animales sanan en un 80-90% porque resuelven sus conflictos”.
Se entiende por el contexto que sanan porque no tienen una medicina
errónea, como los humanos. Siguiendo la
NMG, en cambio, “la curación es del 95% en 20.000 pacientes”.
Los
doctores Gutiérrez y Moriano coinciden en señalar que las metástasis
no existen, después de que Gutiérrez, reconociendo que igual estuvo
“demasiado filósofo en el otro programa”, señale que “las enfermedades
responden a un programa que nos engancha con toda la creación” y
trate de justificar la NMG diciendo que está regida por la teoría del caos. Moriano por su parte, afirma que
el papel del médico debe ser el de “carta de navegación” para
guiar al paciente en su sanación, evitando que éste realice acciones
que interrumpan la “sintomatología de curación”. Es decir, evitando
que tome calmantes, básicamente.
En
esto de los calmantes coincide Moriano con, Ilse, la terapeuta alemana,
que da “un no rotundo” al uso de la morfina y similares, puesto
que afectan al sistema nervioso e impiden que la gente se
cure a sí misma. ¿El dolor? Habría que aguantarlo estoicamente, superando
la “sensiblería que tenemos” ante él. Termina la terapeuta acusando
a los médicos de decir que “hace menos daño la morfina que una taza
de café”, de administrarla “como el café de la merienda” y
de afirmar “que el único problema es que es demasiado barata”.
Siguiendo
con los demás invitados, Iztiar Orube, coordinadora del grupo de apoyo
a la NMG, a la que ya conocemos del anterior programa, se lamenta de
la insuficiente infraestructura para la aplicación de la
NMG: “un deber del Gobierno sería ofrecer un hospital universitario
a una medicina sin hipótesis, a una medicina científica”, como,
según parece que piensa todo el que aparece ante las cámaras de TVE,
es la NMG.
Hay
unos cuantos invitados más que hacen apariciones muy breves. Rosa Gainza,
coordinadora de la revista médica
Alternativas, en la que ofrece todas las opciones posibles para que
el paciente pueda elegir el tratamiento que mejor le parezca (un concepto
defendido por otros invitados), afirma que “la actitud del Dr. Hamer
es muy importante” y que es una persona
“humilde, alegre y sencilla”. Esto, que sin duda es de agradecer
de cualquier persona, sea médico o no, es una de las cosas más cabales
que se oyen en la hora de duración de
El origen del mal.
Contamos
también con la aportación de Soledad Fernández, diagnosticada siete
meses antes de un tumor cerebral, que conoció la
NMG a través de una revista y se la recomienda a todo el mundo. “Como
los jabones”, remacha Adelina Castillejo. El Dr. José María Manjón
admite que se puedan utilizar paracetamol o corticoides si hay alguna
complicación en el proceso de curación (por ejemplo, ¿qué si no?,
un nuevo conflicto). En todo caso, lo que la medicina convencional ofrece,
no es sino una “pseudoterapia paliativa”. El médico naturista Jorge
Pérez Calvo sostiene que, además, la
NMG (a la que califica de “teoría muy lúcida”) se puede complementar
con hidroterapia o fitoterapia. Por último Miguel Ángel Salazar, del
que sólo se nos dice que está “empeñado en la divulgación” de
la NMG, afirma creer que es la medicina del futuro y que lo más importante
es el amor y la amistad.
Como
se puede comprobar, estamos más cerca de la teletienda que de un programa
serio en el que se presentara algo tan controvertido. Al parecer estos
dos programas causaron no poco revuelo. A esto se sumaron los sonados
casos de Olvia
Philar, una
niña austriaca cuyos padres sacaron de su país y llevaron a España
para eludir la quimioterapia, y de Elena Lumbreras,
barcelonesa de 58 años que falleció en 1995 tras abandonar el tratamiento
convencional en favor de las tesis de Hamer (ver siguiente entrega).
Según Robert
Pardo, Adelina
Castillejo fue presionada para emitir un programa con, digamos, la otra
cara de la moneda, en horario de máxima audiencia. Se tituló
¿Todos contra Hamer? Y fue emitido el día 18 de septiembre
de 1995.
Tercer
programa: ¿Todos contra Hamer?
Para
el tercer
programa de la
serie, Adelina Castilejo contó con la presencia del Dr. Gonzalo Herranz,
entonces Secretario de la Comisión Central de Deontología del Consejo
General de Colegios Oficiales Médicos de España y Catedrático de
Patología en la Universidad de Navarra, el Dr. Hernán Cortés, Jefe
del Servicio de Oncología del Hospital 12 de Octubre de Madrid, al
Dr. Luis Cirera, Jefe del Servicio de Oncología de la Mutua de Terrassa,
al Dr. José Luis Marín, Psiquiatra y Presidente de la Sociedad Española
de Medicina Psicosomática y Psicología Médica, y a la Sra. Purificación
Calero, Licenciada en Derecho Canónico, pero que fue invitada como
“afectada de una enfermedad que hoy nos ocupa: el cáncer”. Aunque
se cursó una invitación el Ministerio de Sanidad para participar en
el programa, éste declinó la oferta.
Era
la primera vez (y, al parecer, la última) que el
programa se emitía en horario vespertino, así que Adelina Castillejo
hizo una introducción general al nuevo formato, resumiendo la trayectoria
del programa en su anterior horario.
[Hemos] intentado no tomar partido en absoluto. Nos hemos limitado a difundir diversas opiniones en cada materia. Pretendemos ofrecerles, estrictamente, información para que ustedes puedan opinar con conocimiento y con criterio.
Asimismo,
a la hora de introducir el tema de esta entrega de Preguntas y Respuestas,
Adelina Castillejo hace un recordatorio de los dos programas anteriores
y afirma que “como se hizo constar en aquel programa, [Hamer] había
sido expulsado del colegio oficial de su país”, algo que, por decirlo
de alguna manera suave, no parece evidente al repasar los vídeos.
Este
programa, a decir verdad, acaba resultando poco centrado en la tesis
de Hamer y más centrado en la posibilidad de utilizar prácticas alternativas
de medicina. Durante una primera mitad, con intervenciones de todos
los médicos presentes, se afirma que la medicina científica está
abierta y dispuesta a prácticas marginales o novedosas, siempre y cuando
demuestren su eficacia, con lo que pasarían a formar parte de la medicina
científica. En el caso concreto del cáncer, los facultativos presentes
coinciden en que si un paciente oncológico solicita utilizar alguna
de estas prácticas alternativas, se aceptaría siempre y cuando dicha
práctica no sea dañina per se, y siempre y cuando sea un
complemento a la medicina convencional, nunca un sustituto.
El objetivo sería, principalmente, la satisfacción del paciente. De
aquí se deduce que dichos médicos estarían en contra de la aplicación
de las tesis de Hamer a sus pacientes, puesto que requieren abandonar
los tratamientos convencionales.
La
Sra. Calero, que tuvo un cáncer de mama que, tras ser superado, acabo
reproduciéndose en otras partes de su cuerpo, pudo elegir entre la
NMG y la medicina convencional. A pesar de mostrarse favorable a la
NMG, la persona con la que contactó no le pareció “muy maravillosa”,
y, sin embargo, el oncólogo que seguía su evolución, era una persona
correcta y agradable. De nuevo vemos la importancia del trato personal
en la medicina. En todo caso, Purificación Calero siguió a la medicina
convencional, aunque afirma que el contacto inicial de la NMG “no
representaba a Hamer”, y que la curación, en realidad, depende mucho
de la voluntad de curarse del propio enfermo, que, en su caso, “depende
de Dios”.
Son
tres las preguntas concretas y directamente relacionadas con la NMG
que formula a lo largo del programa una Adelina Castillejo con una actitud
muy diferente a la que habíamos visto en los programas anteriores:
más seria y menos indulgente. En primer lugar pregunta a sus invitados
por la “ley de hierro” de Hamer, que es calificada de “disparate
más grande” por Cortés, y de “simplista” por Martín y de “arriesgada,
si no errónea” por parte de Cirera. Herranz sostiene que la coincidencia
en el tiempo de impactos psicológicos y la aparición del cáncer es
“pura casualidad”. La segunda pregunta de Adelina Castillejo es
sobre la afirmación de que la metástasis no existe, lo que provoca
risas entre los invitados. El Dr. Herranz aporta algunos datos con respecto
al conocimiento médico actual sobre la metástasis. Por último se
pregunta sobre si el dolor es bueno, porque indicaría que el proceso
de curación ha comenzado. Ante esta afirmación, los gestos de contrariedad
de los médicos presentes se incrementan. Queda claro que consideran
que todo esto son paparruchas.
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