domingo, 28 de octubre de 2012

Los chistes de Milton Friedman


Hace unos minutos encontré en una red social una cita de Milton Friedman que dice así:  
 Si se pusiera al gobierno a cargo del desierto del Sahara, en cinco años habría escasez de arena.  
Es lo que el padre del monetarismo entendía por sentido del humor.

Para los partidarios de su ideología, que hoy son legión y dominan buena parte de la economía mundial, es al parecer una frase muy citada, que es cosa de mucha risa.  Un gobierno puede administrar mejor o peor los recursos de un país, y lo mismo es aplicable a las empresas, aunque es poco probable que Milton Friedman estuviera dispuesto a señalar ésto último sin para ello cargarle el muerto de alguna manera al Estado.  Ya sabemos como va ésto: para unos, el Estado es Satanás, para otros, lo privado es Satanás.  Para unos pocos, Satanás no existe, y la estupidez es universal: afecta a todo seguidor integrista de cualquier ideología.  

El problema con el chiste de Friedman es que además de ser un chiste nefasto, es también una mentira bastante evidente.  Supongo que el difunto economista era consciente de ello, pero ya sabemos que todo el mundo está siempre dispuesto a reir las gracias del César, y sólo unos pocos señalan que el emperador va desnudo.  El hecho es, que para desgracia de los que jalean esta frase, el desierto del Sáhara está en manos de varios gobiernos: Argelia, Chad, Egipto, Libia, Marruecos, Mauritania, Malí, República de Nigeria, Sudán, Túnez y hasta la nación sin estado de los saharauis tienen su pedazo de tierra en el famoso desierto.  Y no es precisamente la arena lo que escasea por allí.

Lo que escasea en esos países son los derechos humanos.  La economía de un lugar puede ser boyante, y sus ciudadanos carecer de los derechos más básicos.  Esto se demuestra en Chile, país que visitó el economista norteamericano durante la dictadura de Pinochet, y donde dio unos suculentos consejos.  De dejar de matar disidentes, al parecer, no dijo nada.

Cuando fue criticado por su conexión con el gobierno asesino de Pinochet, Friedman atribuyó esas críticas a los comunistas:
Dicté tanto en China como en Chile, exactamente las mismas conferencias. He visto muchas manifestaciones contra mí por lo que dije en Chile, pero nadie ha hecho objeciones a lo que dije en China. ¿Cómo se explica?

Afable reunión con Pinochet.
Sí, dictar es la palabra adecuada en éstos casos.  Yo se lo explico, no se preocupe:  resulta que ciertos sectores de la izquierda más rancia, se dedican a ningunear los crímenes cometidos por dictaduras como la China, o directamente a negarlos.  Como soy un izquierdista poco ortodoxo, y rechazo el totalitarismo sin agarrarme a eufemismo alguno, puedo decir sin temor a cometer herejía que me repugnan tanto la dictadura de Pinochet como el régimen chino, y que me repugnan aún más aquellos que no sienten ningún reparo en colaborar con gobiernos genocidas.  

Decía Friedman que «si quieren ver capitalismo en acción, vayan a Hong Kong». De los 60 miembros del parlamento de Hong Kong, la mitad de ellos son afines a las autoridades chinas. Los habitantes de Hong Kong viven bajo un curioso régimen: sujetos por un lado al gobierno chino, y por otro, viven en una economía de libre mercado casi absoluta.  Tremendo combo.

Así que no, ni los gobiernos del norte de África van a acabar con la arena del desierto, ni la deregulación total de los mercados trae libertad necesariamente.  Eso es así.



martes, 16 de octubre de 2012

¿Tolerancia?

Uno.

Una mujer argentina de 32 años, fue secuestrada, prostituída, y violada.  Logró escapar de sus captores, pero quedó embarazada de algún violador.  En Buenos Aires, la ley permite que una mujer violada aborte legalmente.  Esto no fue impedimento para que el alcalde de la ciudad, una jueza prevaricadora y una turbamulta de fanáticos delincuentes religiosos comandados por el capellán de un hospital, irrumpieran en la habitación de la mujer para increparla e impedir que ejerciera su legítimo derecho.  Hasta montaron manifestaciones frente a la casa de sus padres, que ignoraban que su hija estaba embarazada.  

Afortunadamente, la razón se impuso, y la mujer secuestrada y violada pudo abortar. 

Dos.

Alber Saber administraba un grupo de ateísmo en Facebook, uno de los más numerosos de Egipto.  Un vecino chivato y musulmán metió el hocico en su ordenador, y lo descubrió.  Dos días después, una turbamulta de creyentes decidió manifestarse frente a su casa y amenazar a Alber y a su madre hasta el punto de intentar atacar la vivienda.  La madre, alarmada y temiendo por su seguridad y la de su hijo, llamó a la policía.  La policía se presentó en el domicilio, y arrestó a Alber Saber.  Ningún creyente amenazador fue detenido. 

Alber publicó en Facebook unos videos en los que analiza su falta de fe (copta).  Esta es la principal acusación contra él. 

Tres.

Malala Yousufzai, la niña a la que los talibán intentaron asesinar a tiros cobardemente por defender, con una valentía de la que los terroristas carecen, el derecho de las mujeres a recibir una educación en Pakistán, ha sido trasladada a Inglaterra para recibir un mejor tratamiento médico.  Los talibán han amenazado con atacarla de nuevo si se recupera, por defender el "pensamiento occidental".

Colofón.

Leí un artículo en El País el 12 de octubre titulado La libertad de expresión y sus límites, que los tiene.  Es el típico artículo buenista que nos advierte de que no nos podemos exceder en el uso de tal derecho, y que eso tiene consecuencias.  En resúmen: no se deben criticar las creencias ajenas.

El autor ignora que en España y otros muchos países existen leyes que limitan la libertad de expresión cuando ésta incluye la crítica a las creencias religiosas.  Nos dice que la libertad de expresión, es precisamente para expresar, no para provocar.  Ignora también que se puede expresar algo mediante la provocación, mediante la sátira o la ironía.  No hay, probablemente, muchas opiniones en el mundo que no provoquen a alguien.  El hecho de ejercer la crítica contra algo, necesariamente provocará reacciones entre quienes son partidarios de ese algo.  Legislar los sentimientos es ridículo.  Decir que no se puede provocar amparándose en la libertad de expresión, es decir que Charles Chaplin no debería haber realizado "El gran dictador", pues sin duda provocó algún tipo de reacción negativa en Adolf Hitler y sus muchachos.

Uno de los párrafos del artículo, dice
El otro aspecto a considerar es el de la evolución de las democracias árabes. El reciente discurso del presidente de Egipto, Mohamed Mosri, ante la ONU hubiera tenido mejores críticas en Occidente si, en lugar de hablar de la responsabilidad en el uso de la libertad de expresión, hubiera amparado el derecho de cada cual a insultar a cualquier figura religiosa, incluido Mahoma. Pero, pensar que Mosri u otro dirigente árabe, por muy moderno y prooccidental que sea, pueda dar ese paso es desconocer por completo la realidad del mundo actual.

Parece que el autor no se ha dado cuenta de que la mayoría de países que formaron parte de ese invento mediático llamado "primavera árabe", se encaminan peligrosamente hacia el abismo teocrático más o menos camuflado.  No ha habido una revolución árabe, es sencillo.  Tampoco parece saber el autor que no es la primera vez que en la ONU se pide la castración de la libertad de expresión, pidiendo la penalización de la blasfemia.  También ignora el caso de Alber Saber, como muchos otros medios occidentales.  Es un activista ateo, que se deje de joder.

Para terminar, pide paciencia con las incipientes democracias árabes.  Que pueden ser incipientes, pero no son democracias.  Alber Saber no tiene tiempo, ni debería tener paciencia.  Malala está en un hospital de Inglaterra luchando por su vida pacientemente porque no le queda otro remedio, y sigue amenazada de muerte por locos religiosos.

Y mientras, en occidente, delincuentes provida irrumpen en un hospital comandados por el capo ( capellán ) del mismo y alentados desde las instituciones por un alcalde y una jueza delincuente, humillando aún más a una mujer que ha sufrido lo indecible.  Los delincuentes provida no son moralmente superiores a las personas que secuestraron, prostituyeron y violaron a la mujer argentina. 


Buena parte de todo esto no habría sucedido sin religión.  Entre otros muchos, las religiones, que se pretenden diferentes entre sí hasta el punto de estar dispuestos sus adeptos a matar para demostrarlo, tienen dos puntos en común: la misoginia y el odio al no creyente.  Otro día escribiré sobre su intransigencia, su homofobia y su rechazo abierto a la razón.  Unos usan las armas, otros no las usan porque en sus países lo tienen estrictamente prohibido.  

Es curioso que tanto unos como otros recurran al anonimato de las turbamultas fanatizadas, acechando las viviendas en actitud linchadora de quienes no piensan como ellos.

Yo no tengo paciencia, ni pienso renunciar a parte de mi libertad para expresarme.  Para provocar.  Para señalar que, si bien las creencias religiosas son ridículas, también son extremadamente peligrosas.  Mucho más que un aborto, mucho más que una niña de 14 años, mucho más que un ateo que dice lo que piensa en Facebook.  El peligro no está en los muertos ni en las mujeres violadas ni en los blasfemos.  Ninguno de los tres que aparecen en este post, ejerció violencia alguna.



sábado, 6 de octubre de 2012

7 de octubre, #AbortoCero


La III Marcha Internacional por la Vida es un akelarre formado por integristas religiosos, entre ellos Hazteoir.org, promocionado en Twitter bajo el hashtag #AbortoCero.  La campaña es, al parecer, apoyada por más de 300 grupos internacionales, y Jaime Mayor Oreja, después de pedir la censura en la información sobre los disturbios de las manifestaciones para que no existan testigos, la ha apoyado en la cadena de radio de los obispos, la COPE.  

La influencia en la sociedad de grupos cristofrikis como Hazteoir.org  es más bien limitada.  Por eso se rodean de estrellas políticas decadentes recién llegadas del neolítico como Mayor Oreja, de obispos como Reig Plà y otras reliquias del medievo, además de periódicos como La Razón o canales de televisión y radio como Intereconomía o la ya mencionada COPE, que suelen tener más facilidad para influir en los gobiernos.  Ahí es donde radica el peligro real de Hazteoir y otros grupos afines, su verdadera influencia.  Después de que Gallardón diera sus ridículos argumentos para justificar su reforma de la ley del aborto a mayor gloria de Dios, Hazteoir.org no están suficientemente satisfechos.  Ellos quieren #AbortoCero, y ahí entra Mayor Oreja, que es el vicepresidente del grupo popular en el Parlamento Europeo.




La campaña contra el aborto, es pueril.  El vídeo  7O:Por el #AbortoCero: El aborto es la muerte cruel de un ser humano  es una muestra más de los profundos abismos intelectuales en los que suele nadar el integrismo religioso: se nos muestra una mujer en avanzado estado de gestación, esto es, que con la ley en la mano no podría abortar, y como banda sonora escuchamos llantos de niños y disparos de un arma de fuego.  Para los integristas como Mayor Oreja, es exactamente lo mismo disparar a bocajarro a un niño nacido que abortar en una clínica.


No vale invocar el derecho de la madre para matar a su hijo. ¡Ningún padre, ninguna madre tiene derecho a matar a su hijo! Que Ruth y José nos lo hagan entender a todos.

Y después, intentó justificarse:

[...]hablé de los niños que son obligados a ir a la guerra; que tienen que sufrir el exilio; de los niños que son abusados por los mayores, y también de los niños que son abortados en el seno de su madre.

La comparación es repulsiva. Asesinar y hornear a tus hijos no es un aborto, y aún hoy es el día en el que no se conoce un caso en todo el planeta de un feto obligado a ir a la guerra.  Eso por no hablar de que si alguien debería denunciar los abusos a menores en un juzgado en lugar de en el púlpito, es un obispo, pero todos sabemos que ésto no suele suceder.

El obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, es famoso por decir muchas otras estupideces, cada una de ellas infinitamente más estúpida que la anterior.  Aquí una pequeñísima muestra:

- [La fornicación ]  parece dirigida a nuestro tiempo, donde la incitación a la fornicación es continua en los medios de comunicación, en el cine, en la televisión, incluso hasta en algunas escuelas de Secundaria, dentro de los programas escolares. 

-Es posible llegar virgen al matrimonio. 

- [El aborto] causa más muertes que la guerra.

La Unesco quiere hacer que la mitad de la población sea homosexual.

Éstas ideas son exactamente las ideas que promulgan los de Hazteoir.org, como podemos comprobar aquí, donde señalan que The International Planned Parenthood Federation es, literalmente, "la internacional del aborto y la perversión de menores".  Luego éstas ideas son tamizadas y puestas en práctica en una versión más light por el gobierno del Partido Popular, lo que no sirve para aplacar los ánimos entre las filas integristas, pero sí sirve para incendiar el ánimo de quien esto escribe.

No hace falta buscar integristas católicos sólo en Hazteoir.org, los kikos, o los Legionarios de Cristo.  Jaime Mayor Oreja es un claro ejemplo de ello.  Es el Caballo de Troya de Hazteoir.org, y en él, y en los que son como él dentro del gobierno, es donde debemos fijarnos a la hora de ver el peligro del integrismo católico.

lunes, 1 de octubre de 2012

El mal censor

El eurodiputado del Partido Popular, Jaime Mayor Oreja, ha sido entrevistado en la COPE.  Entre otras lindezas, ha apuntado a la inconveniencia de informar en televisión sobre los disturbios en las manifestaciones, a raíz de lo sucedido el 25 de septiembre, día en el que, alegremente, los antidisturbios decidieron tomar por asalto la estación de trenes de Atocha, acompañados a la porra con guardias jurados que incumplieron la ley con notorio entusiasmo.

Según Jaimito, es

"un disparate que se televisen todos los problemas del orden público con cámaras de televisión, porque incitan a manifestarse"

y como todo el mundo sabe, manifestarse es una cosa muy mala, que sólo los proetarras, los negros, y los judíos que mataron a Jesucristo suelen hacer.

En cierto modo tiene razón.  Si la gente ve que una manifestación mayoritariamente pacífica es reprimida brutalmente, lo que tenemos es que al día siguiente, 26 de septiembre, la gente vuelve a reunirse en el mismo lugar.  Y aún el 29 de septiembre, hasta alguien como el que ésto escribe, a quien la convocatoria siempre le pareció bastante insostenible en todos los aspectos, se pasó por Neptuno. 

Pero que exista un efecto llamada, no quita para que el verdadero disparate, sea lo que ha dicho Jaimito.  Inducir a los medios de comunicación a emitir sólo lo que el gobierno quiere que veamos, es algo que intentó ponerse en práctica sin mucho éxito el sábado pasado.  Además, el efecto llamada, puede deberse también al uso de las redes sociales, donde es más probable que veamos primero las imágenes no muy edificantes de señores disfrazados de Robocop apaleando mujeres dentro de un bar de Huertas.

Jaime Mayor Oreja, en un akelarre nacionalcatólico.  Diversión a tope.
Por si ésto fuera poco, Mayor Oreja no parece haberse dado cuenta de que lo que ha dicho en la cadena de radio de los obispos, puede provocar un efecto Streisand.  Para el que no conozca qué es ésto, puede informarse aquí.  Para el que quiera un ejemplo claro de qué es el efecto Streisand, basta recordar los asaltos a las embajadas occidentales por las caricaturas danesas de Mahoma, o el bochornoso caso en el que la policía nacional intentó que "Gora ETA" no fuera trending topic en Twitter, lo que convirtió "Gora ETA", como no podía ser de otra forma, en TT.  Así que, la mentalidad censora, castradora de la libertad de expresión al más puro estilo nacionalcatólico (o islámico) del eurodiputado, puede ser contraproducente para sus intereses, sean los que sean. 

Sorprendentemente, la aparición de Jaime Mayor Oreja en akelarres de grupúsculos de integristas católicos como Hazteoir, o sus conferencias con el homófobo obispo de Alcalá de Henares Reig Pla para analizar la crisis de la institución familiar, contaminada por el aborto, la homosexualidad, el ateísmo y todo lo que no huela a rancio, no parece tener ese efecto entre la población, por mucho que salga en los medios.  Ésto es debido a que poca gente en su sano juicio desea acudir a un lugar en el que le van a explicar lo malo que es ser como uno es, y a que, se pongan como se pongan, ni uno ni otro tienen razón.  Lo que me lleva a pensar que, a pesar de todo, los que acudieron a la cita del 25 de septiembre, saben que están pisoteando su dignidad y sus derechos, y que ahí sí hay una gran verdad.   Otra verdad indiscutible, es que Mayor Oreja sería un incompetente también como censor.