lunes, 23 de enero de 2012

El paso por España de la Nueva Medicina Germánica (I)


El artículo que estás a punto de leer ha sido escrito a medias por Miguel Montes Bajo, autor del blog The Túzaro, y un servidor, sobre el paso por España de  la Nueva Medicina Germánica® que viene a ser aquello de que el cáncer no existe y sólo es la reacción que tiene nuestro organismo ante conflictos psicológicos. Una de las primeras discusiones sobre pseudomedicinas que mantuve, hace bastantes años, giró en torno al famoso caso del Bio Bac - que, casualmente, es un pseudomedicamento que uno de los protagonistas de la historia de la NMG en España recetaba -  y, cuando pienso hoy en aquel día, me doy cuenta de que fue precisamente entonces cuando fui consciente de que hay un amplio sector de la izquierda que rechaza el conocimiento objetivo por motivos ideológicos.  Es muy triste que la gente ponga en peligro su salud por ignorancia, y más aún que muchos se aprovechen de ella.  Cuando, además, personas a las que tienes por sensatas a tu alrededor, se dejan llevar fácilmente por la pseudomedicina, con todo el equipaje que ésta suele traer (conspiranoia, leyendas urbanas, rechazo a la razón ) , resulta muy frustrante.  Miguel Montes me propuso escribir ésto hace algo más de un año, y aquí está el resultado de nuestra colaboración, que como nos ha quedado un poco largo, lo hemos dividido en dos partes, y lo podéis leer tanto en mi blog como en el blog de Miguel Montes.

 La Nueva Medicina Germánica® (NMG) es una pseudomedicina alternativa creada a principio de la década de 1980 por el entonces médico alemán Dr. Ryke Geerd Hamer. La idea principal sobre la que gira dicha práctica consiste en que las enfermedades, en particular el cáncer, tienen su origen en el impacto psicológico producido por algún hecho traumático en la vida del paciente. Dicho trauma provoca un conflicto psicológico que se vería reflejado en la aparición de un tumor, que habría que interpretar como una señal de alarma del propio organismo, que nos estaría avisando del conflicto psicológico. Según las ideas de Hamer, el tumor y las molestias que conlleva son una señal de que el cuerpo se está curando, y la mejor manera de ayudar al cuerpo sería solucionando el conflicto psicológico que origina la enfermedad, evitando, qué duda cabe, cualquier tratamiento de los que ofrece la medicina científica, la basada en evidencias, incluidos los analgésicos. Hamer perdió la licencia para ejercer la medicina a finales de los ochenta y fue perseguido por la justicia de varios países. No obstante, sus teorías gozaron y gozan de relativa popularidad entre la población de diversos países, entre ellos España. El propósito de este artículo no es tanto el análisis de las teorías de Hamer (algo que ya ha sido muy bien hecho por otra gente por ejemplo aquí, aquí y sobre todo aquí) como la narración del paso de dichas teorías por nuestro país, que despertó una gran polémica a mediados de los noventa. Empezaremos haciendo una breve introducción sobre la NMG, para luego pasar a la polémica generada en torno a las entrevistas que se hicieron al Dr. Hamer en el programa de TVE Preguntas y Respuestas. Finalmente, hablaremos de la detención de Hamer por parte de la policía española, cumpliendo una euroorden de detención, y hablaremos de los seguidores de Hamer que aún continúan en activo en nuestro país.
 

El Dr. Hamer y la Nueva Medicina Germánica

   Como hemos dicho, la NMG es un invento del médico alemán, hoy inhabilitado, Ryke Geerd Hamer. Un hijo de Hamer, Dirk, murió con diecinueve años de un disparo accidental a manos nada menos que del heredero del último rey de Italia Víctor Manuel de Saboya, en Córcega, en el transcurso de una fiesta. Dos meses después, el doctor Hamer desarrolló un cáncer testicular, y algún tiempo después, su propia esposa desarrolló un cáncer de pecho. Paradójicamente, Hamer se sometió a la medicina convencional para curar exitosamente su cáncer testicular. Su mujer no tuvo tanta suerte y, al parecer,  murió como consecuencia de su enfermedad.

   Estos acontecimientos llevaron a Hamer a desarrollar sus peculiares hipótesis sobre el cáncer, que podemos leer aquí, y de las que mostramos sus puntos más importantes: el síndrome Dirk Hamer (DHS), y la Ley de Hierro del Cáncer (las negritas son del original):
    Este [sic] ley, de la que el Síndrome Dirk Hamer es la pieza clave, el eje principal, se enuncia como sigue:
  1. Todo cáncer se inicia por un Síndrome Dirk Hamer, es decir, por un choque extremadamente brutal, un conflicto agudo y dramático vivido en el aislamiento, y percibido por el paciente como el más grave que jamás haya vivido.
  2. Es el grado subjetivo de conflicto, la forma en que el paciente lo ha experimentado en el momento del Síndrome Dirk Hamer, su matiz, lo que determina:
    1. el Foco de Hamer, es decir, la zona específica del cerebro que bajo la influencia del choque psíquico, sufre una ruptura de campo y da las directrices anárquicas a las células del órgano dependientes de esta zona.
    2. la localización del cáncer en el organismo.
  3. Hay una correlación exacta entre la evolución del conflicto y la del cáncer, en su doble nivel cerebral y orgánico.
   El primer punto es fácilmente refutable. Un conflicto emocional, como el sufrido por Hamer con la trágica muerte de su hijo, según el alemán, es el origen del cáncer. Podemos imaginar, sin lugar a dudas, que muchas de las personas que sufren o han sufrido la enfermedad, muy probablemente no han sufrido “un choque extremadamente brutal”, así como hay personas que han sufrido “un choque extremadamente brutal” y no así un cáncer. El DHS no es mucho más que una hipótesis ad hoc, y lo mismo puede decirse de las Leyes de Hierro. No serviría de mucho que escribiéramos lo que creemos que es el cáncer, así que, de entre los miles de sitios en Internet que podemos encontrar con información veraz de la enfermedad, podemos mirar aquí.

   Como podemos leer en este artículo de Fernando Frías en el Escéptico Digital:
       Quizá la mejor respuesta la podemos encontrar en el informe que sobre la "Nueva Medicina" elaboró el Grupo Suizo de Estudios sobre Métodos Complementarios y Alternativos para el Cáncer:
       “Consideramos que el método promovido por Hamer es peligroso, especialmente porque induce a los pacientes a una falsa sensación de seguridad que hace que prescindan de otros tratamientos efectivos. En tanto en cuanto Hamer siga sin presentar ninguna evidencia convincente en apoyo de sus hipótesis, y mientras la eficacia de la "Nueva Medicina" siga sin demostrarse científicamente, debemos rechazar enérgicamente este método. En muchos aspectos, la teoría de la "Nueva Medicina" contradice los hallazgos de la medicina científica, no sólo en términos de la etiología y diagnosis del cáncer, sino también en cuanto al desarrollo y el tratamiento de la enfermedad”.
   Ryke Geerd Hamer tiene una peculiar teoría sobre la razón por la que la “ciencia oficial”, pretende censurar sus ideas. Para el alemán, existe una conspiración sionista mundial. Los judíos están - siempre según Hamer - aplicando ya la NMG en pacientes oncológicos dentro de las fronteras de Israel, e intentan ocultarlas a los gentiles, que morimos como moscas. Esto ha convertido al ex doctor en un tipo relativamente popular en foros y blogs de contenido new age y/o conspiracionista y neonazis amantes de la teosofía.

   La polémica de Preguntas y Respuestas

   El primer programa: Ganarle la Partida al Cáncer

   Preguntas y Respuestas fue un programa de TVE, de emisión diaria matinal, en el que un grupo de invitados hablaban sobre algún tema en concreto: sexo, literatura, salud... En noviembre de 1994, se emitió un programa titulado Ganarle la Partida al Cáncer, en el que la directora y presentadora, Adelina Castillejo, invitó a un grupo de personas para hablar sobre la NMG del Dr. Hamer. Entre los invitados se encontraban el propio Dr. Hamer, un grupo de mujeres, a las que se presenta como “curadas por el método Hamer”, que acudían a aportar testimonio de su supuesta curación gracias a las técnicas de la NMG, y dos médicos y una terapeuta que aportarían su opinión profesional. No es la misión de este artículo discutir punto por punto cada una de las afirmaciones que realizan los invitados al programa, puesto que eso ya lo ha hecho mucha gente antes que nosotros y mejor (y para eso están todas las referencias que damos como por ejemplo ésta, ésta y ésta). Por tanto, nos limitamos a señalar lo más destacado del contenido de dichos programas, para dar al lector una idea de las cosas que se dijeron.

   En la hora de duración del programa, Castillejo entrevista a Ana Pena, periodista y miembro del equipo asesor del programa (y presentada como “divulgadora de la Nueva Medicina”), a la que le fue diagnosticado un linfoma que le afectaba a los ganglios y a la médula ósea y que, descontenta con lo que le ofrecía la medicina convencional (cirugía, radioterapia y quimioterapia) decide ponerse en manos de la NMG. Satisfecha con los resultados que va obteniendo, decide abandonar los tratamientos convencionales. “No creo estar a las puertas de la muerte para nada”, llega a afirmar.

   El siguiente testimonio es el de Gisela Hompesch, diagnosticada en 1991 de un cáncer linfático. Al cabo de cuatro meses de quimioterapia empieza a ver que el resto de pacientes muere, piensa que la quimio no le está haciendo nada, y se “marcha por una temporada”. En un grupo de autoayuda mallorquín, descubre las ideas del Dr. Hamer, lee sus escritos y sus libros y, dos meses después, se da cuenta de que, tras un año en el que había estado probando todo tipo de medicinas alternativas, había “puesto sus conflictos sobre la mesa” y podía decir que estaba curada. “Afortunadamente, existe la Nueva Medicina desde hace trece años, pero, por desgracia, nadie se quiere dar por enterado y no sé por qué”, dice al terminar su intervención.

   Itziar Orube es presentada como una profesora de música que prácticamente ha abandonado su profesión para dedicarse a difundir la NMG. En octubre de 1989 es diagnosticada con un cáncer de mama y posteriormente con uno de huesos. Dos años más tarde descubre la NMG que le ayuda a superar su enfermedad y, desde entonces, se ha dedicado a difundir la NMG.

   Por último, María Torres cuenta cómo tras serle diagnosticado un carcinoma renal en 1989, “horrorizada” por el diagnóstico huye a India a “reflexionar sobre su vida y sobre qué condiciones habían llevado a su cuerpo a fabricar el tumor”. En India descubre las tesis de la NMG, y entonces se da cuenta de que ya está en proceso de curación gracias al proceso de introspección que venía realizando en el país asiático. Algún tiempo más tarde se le detecta una metástasis cerebral, pero no se alarma, porque sabe que ya está en el buen camino de la curación y la metástasis desaparece a los pocos meses. En el momento de su aparición en el programa, llevaba cinco años con el tumor en el riñón sin que éste evolucionara.

   Desde el punto de vista profesional, el programa cuenta como invitados con el Dr. Fermín Moriano, el Dr. Juan Manuel Gutierrez-Viñuales y una terapeuta alemana llamada Ilse. De la intervención de los dos médicos lo que cabe destacar es que ambos coinciden en que la NMG es incompatible con la medicina clásica, lo que implica que, de aplicar la primera, habría que abandonar la segunda. El Dr Gutiérrez interpreta la NMG como el hecho de que los seres humanos nos “integremos dentro de la naturaleza” y nos demos cuenta de que “formamos parte de un programa” y “seguimos un proyecto”. El Dr. Moriano, en cambio, apunta más cuestiones prácticas y concretas sobre la NMG. Teniendo en cuenta el tipo de cáncer, el médico podría estimar cuál sería el tipo de conflicto que sufrió el paciente, con lo que, afirma Moriano, el enfermo sólo tendría que reconocerlo para que comiencen los procesos internos de curación. No puede garantizar que nadie viva para siempre, dice, pero sí puede decir al paciente que “en este momento, si no quieres, no tienes que morirte”.

   Coincide Moriano con la terapeuta alemana en que los síntomas se habrían malinterpretado durante la historia de la medicina como algo malo, cuando en realidad indicarían que el proceso de autocuración está en marcha. Es un proceso que habría que evitar interrumpir, lo que incluye dejar de utilizar morfina u otros calmantes, porque, como dice Hamer respondiendo a una pregunta de la terapeuta, “la morfina y sus derivados son malos” y “con la morfina [los pacientes] fallecen rápidamente”, mientras que sin calmantes “en 6 u 8 semanas desaparece el dolor”.

   El programa finaliza con el Dr. Hamer, que ya había intervenido en varias ocasiones a lo largo del mismo explicando sus teorías, haciendo una denuncia de que sus ideas están siendo acalladas y que no se le permite hacer los ensayos clínicos que demostrarían su eficacia.

   La expectación despertada por el programa fue considerable, como es de suponer, y los teléfonos y dirección postal de contacto del programa se llenaron de preguntas del público que quería saber más sobre este hombre y sus técnicas, que eran capaces de dominar el cáncer evitando agresivos tratamientos al paciente y logrando unas tasas de curación extraordinarias. Así, la dirección de Preguntas y Respuestas decidió repetir la emisión del programa en diciembre de 1994. Los canales de comunicación con el programa se colapsaron de nuevo, y Adelina Castillejo decidió grabar un nuevo programa para profundizar en el tema. Quizá lo más criticable de Ganarle la Partida al Cáncer, como se puede comprobar, es su nulo sentido crítico: no hay una sola voz discordante, y la presentadora no transmite el más mínimo atisbo de que dude de la eficacia de la NMG, a pesar de que las cosas que se dicen en el programa son absolutamente extraordinarias.

   Segundo programa: El Origen del Mal

   El segundo programa de Preguntas y Respuestas dedicado a la NMG fue emitido el 10 de enero de 1995, de nuevo suscitó gran interés, y fue repetido el 10 de abril de 1995. El programa en sí es bastante parecido al anterior, cambian las caras de algunos invitados, pero seguimos contando con el Dr. Hamer, con Ana Pena, con el Dr. Moriano, con el Dr. Gutiérrez, la terapeuta alemana e Iztiar Orube. En este programa, esencialmente, se amplía todo lo dicho en la edición anterior, pero extendiendo su aplicación a todas la enfermedades.
   Si a la anterior entrega se le podía acusar de nulo espíritu crítico, esta entrega está aún más cerca de ser directamente un publirreportaje. No sólo no hay ninguna voz discordante, no sólo Adelina Castillejo evita poner en duda nada de lo que se dice, sino que, directamente presenta le programa afirmando que
       el cáncer es un proceso de la naturaleza para facilitar que los seres humanos superemos los conflictos biológicos. Una vez vivido ese conflicto enfermamos. Después, el cansancio y el dolor son, de alguna forma, nuestros aliados, porque nos avisan que debemos descansar para que la energía canalizada por el cerebro nos ayude a la recuperación. En realidad ésta es una visión del cáncer que, quizás, podríamos ampliar a todas las enfermedades porque así devolveríamos al ser humano el timón de su ser y le haríamos protagonista de su vida.
   Tras esta introducción presenta de nuevo al Dr. Hamer, afirmando que
       leyó su tesis acerca de la ley de hierro del cáncer en 1981 en la facultad alemana de Tubingen. Posteriormente, sus descubrimientos, refrendados por miles de casos tratados en servicios de salud europeos fueron verificados en el año 1983 por un jurado internacional. En el año 88, la certeza de la teoría del Dr. Hamer fue aceptada por el titular de la cátedra de cancerología de la Universidad de Viena, Dr. Birkmayer, a la que siguieron las de otros equipos médicos y facultades de diversos países.
   Como se puede ver, no hay la más mínima indicación de que lo presentado pueda no ser cierto.

   Hamer empieza su intervención quejándose de que sus descubrimientos son sistemáticamente ocultados, en un “desprecio a la humanidad”. Las enfermedades, continúa más adelante, “son en realidad la indicación de que ha empezado el programa especial de la naturaleza para la curación del conflicto”. Además, esta vez proporciona unos datos muy concretos: “los animales sanan en un 80-90% porque resuelven sus conflictos”. Se entiende por el contexto que sanan porque no tienen una medicina errónea, como los humanos. Siguiendo la NMG, en cambio, “la curación es del 95% en 20.000 pacientes”.

   Los doctores Gutiérrez y Moriano coinciden en señalar que las metástasis no existen, después de que Gutiérrez, reconociendo que igual estuvo “demasiado filósofo en el otro programa”, señale que “las enfermedades responden a un programa que nos engancha con toda la creación” y trate de justificar la NMG diciendo que está regida por la teoría del caos. Moriano por su parte, afirma que el papel del médico debe ser el de “carta de navegación” para guiar al paciente en su sanación, evitando que éste realice acciones que interrumpan la “sintomatología de curación”. Es decir, evitando que tome calmantes, básicamente.

   En esto de los calmantes coincide Moriano con, Ilse, la terapeuta alemana, que da “un no rotundo” al uso de la morfina y similares, puesto que afectan al sistema nervioso e impiden que la gente se cure a sí misma. ¿El dolor? Habría que aguantarlo estoicamente, superando la “sensiblería que tenemos” ante él. Termina la terapeuta acusando a los médicos de decir que “hace menos daño la morfina que una taza de café”, de administrarla “como el café de la merienda” y de afirmar “que el único problema es que es demasiado barata”.

   Siguiendo con los demás invitados, Iztiar Orube, coordinadora del grupo de apoyo a la NMG, a la que ya conocemos del anterior programa, se lamenta de la insuficiente infraestructura para la aplicación de la NMG: “un deber del Gobierno sería ofrecer un hospital universitario a una medicina sin hipótesis, a una medicina científica”, como, según parece que piensa todo el que aparece ante las cámaras de TVE, es la NMG.

   Hay unos cuantos invitados más que hacen apariciones muy breves. Rosa Gainza, coordinadora de la revista médica Alternativas, en la que ofrece todas las opciones posibles para que el paciente pueda elegir el tratamiento que mejor le parezca (un concepto defendido por otros invitados), afirma que “la actitud del Dr. Hamer es muy importante” y que es una persona “humilde, alegre y sencilla”. Esto, que sin duda es de agradecer de cualquier persona, sea médico o no, es una de las cosas más cabales que se oyen en la hora de duración de El origen del mal.

   Contamos también con la aportación de Soledad Fernández, diagnosticada siete meses antes de un tumor cerebral, que conoció la NMG a través de una revista y se la recomienda a todo el mundo. “Como los jabones”, remacha Adelina Castillejo. El Dr. José María Manjón admite que se puedan utilizar paracetamol o corticoides si hay alguna complicación en el proceso de curación (por ejemplo, ¿qué si no?, un nuevo conflicto). En todo caso, lo que la medicina convencional ofrece, no es sino una “pseudoterapia paliativa”. El médico naturista Jorge Pérez Calvo sostiene que, además, la NMG (a la que califica de “teoría muy lúcida”) se puede complementar con hidroterapia o fitoterapia. Por último Miguel Ángel Salazar, del que sólo se nos dice que está “empeñado en la divulgación” de la NMG, afirma creer que es la medicina del futuro y que lo más importante es el amor y la amistad.

   Como se puede comprobar, estamos más cerca de la teletienda que de un programa serio en el que se presentara algo tan controvertido. Al parecer estos dos programas causaron no poco revuelo. A esto se sumaron los sonados casos de Olvia Philar, una niña austriaca cuyos padres sacaron de su país y llevaron a España para eludir la quimioterapia, y de Elena Lumbreras, barcelonesa de 58 años que falleció en 1995 tras abandonar el tratamiento convencional en favor de las tesis de Hamer (ver siguiente entrega). Según Robert Pardo, Adelina Castillejo fue presionada para emitir un programa con, digamos, la otra cara de la moneda, en horario de máxima audiencia. Se tituló ¿Todos contra Hamer? Y fue emitido el día 18 de septiembre de 1995.

   Tercer programa: ¿Todos contra Hamer? 

   Para el tercer programa de la serie, Adelina Castilejo contó con la presencia del Dr. Gonzalo Herranz, entonces Secretario de la Comisión Central de Deontología del Consejo General de Colegios Oficiales Médicos de España y Catedrático de Patología en la Universidad de Navarra, el Dr. Hernán Cortés, Jefe del Servicio de Oncología del Hospital 12 de Octubre de Madrid, al Dr. Luis Cirera, Jefe del Servicio de Oncología de la Mutua de Terrassa, al Dr. José Luis Marín, Psiquiatra y Presidente de la Sociedad Española de Medicina Psicosomática y Psicología Médica, y a la Sra. Purificación Calero, Licenciada en Derecho Canónico, pero que fue invitada como “afectada de una enfermedad que hoy nos ocupa: el cáncer”. Aunque se cursó una invitación el Ministerio de Sanidad para participar en el programa, éste declinó la oferta. 

   Era la primera vez (y, al parecer, la última) que el programa se emitía en horario vespertino, así que Adelina Castillejo hizo una introducción general al nuevo formato, resumiendo la trayectoria del programa en su anterior horario. 
   [Hemos] intentado no tomar partido en absoluto. Nos hemos limitado a difundir diversas opiniones en cada materia. Pretendemos ofrecerles, estrictamente, información para que ustedes puedan opinar con conocimiento y con criterio. 
   Asimismo, a la hora de introducir el tema de esta entrega de Preguntas y Respuestas, Adelina Castillejo hace un recordatorio de los dos programas anteriores y afirma que “como se hizo constar en aquel programa, [Hamer] había sido expulsado del colegio oficial de su país”, algo que, por decirlo de alguna manera suave, no parece evidente al repasar los vídeos. 

   Este programa, a decir verdad, acaba resultando poco centrado en la tesis de Hamer y más centrado en la posibilidad de utilizar prácticas alternativas de medicina. Durante una primera mitad, con intervenciones de todos los médicos presentes, se afirma que la medicina científica está abierta y dispuesta a prácticas marginales o novedosas, siempre y cuando demuestren su eficacia, con lo que pasarían a formar parte de la medicina científica. En el caso concreto del cáncer, los facultativos presentes coinciden en que si un paciente oncológico solicita utilizar alguna de estas prácticas alternativas, se aceptaría siempre y cuando dicha práctica no sea dañina per se, y siempre y cuando sea un complemento a la medicina convencional, nunca un sustituto. El objetivo sería, principalmente, la satisfacción del paciente. De aquí se deduce que dichos médicos estarían en contra de la aplicación de las tesis de Hamer a sus pacientes, puesto que requieren abandonar los tratamientos convencionales. 

   La Sra. Calero, que tuvo un cáncer de mama que, tras ser superado, acabo reproduciéndose en otras partes de su cuerpo, pudo elegir entre la NMG y la medicina convencional. A pesar de mostrarse favorable a la NMG, la persona con la que contactó no le pareció “muy maravillosa”, y, sin embargo, el oncólogo que seguía su evolución, era una persona correcta y agradable. De nuevo vemos la importancia del trato personal en la medicina. En todo caso, Purificación Calero siguió a la medicina convencional, aunque afirma que el contacto inicial de la NMG “no representaba a Hamer”, y que la curación, en realidad, depende mucho de la voluntad de curarse del propio enfermo, que, en su caso, “depende de Dios”. 

   Son tres las preguntas concretas y directamente relacionadas con la NMG que formula a lo largo del programa una Adelina Castillejo con una actitud muy diferente a la que habíamos visto en los programas anteriores: más seria y menos indulgente. En primer lugar pregunta a sus invitados por la “ley de hierro” de Hamer, que es calificada de “disparate más grande” por Cortés, y de “simplista” por Martín y de “arriesgada, si no errónea” por parte de Cirera. Herranz sostiene que la coincidencia en el tiempo de impactos psicológicos y la aparición del cáncer es “pura casualidad”. La segunda pregunta de Adelina Castillejo es sobre la afirmación de que la metástasis no existe, lo que provoca risas entre los invitados. El Dr. Herranz aporta algunos datos con respecto al conocimiento médico actual sobre la metástasis. Por último se pregunta sobre si el dolor es bueno, porque indicaría que el proceso de curación ha comenzado. Ante esta afirmación, los gestos de contrariedad de los médicos presentes se incrementan. Queda claro que consideran que todo esto son paparruchas.