domingo, 20 de mayo de 2012

Carta al Obispo de Alcalá de Henares


Sr. Reig Plà: 

No estoy muy versado en protocolos eclesiásticos, y lo cierto es que me importan un mojón, así que, tampoco le pediré disculpas por llamarle simplemente señor, aunque en estos tiempos extraños que me ha tocado vivir, a cualquier cosa le llaman señor.

Soy uno de esos que usted supone que está persiguiendo al cristianismo. Muchos de mis amigos, también son perseguidores.  Se sorprendería usted, pero la realidad es otra a la que usted señala, y es que nadie está persiguiendo a nadie, como ya hice saber hace un tiempo en este mismo blog.  El problema es otro, señor obispo.

El problema es que usted, el pasado Viernes Santo, sabía que RTVE iba a retransmitir la misa ese día. En el panfleto derechista “Puerta de Madrid”, que todas las semanas dedica varias páginas al proselitismo católico y a las lloreras del único concejal de España 2000 ( pobrecito, no le hacen caso el resto de grupos políticos, como si fuera un nazi o algo así ), anunciaron el acontecimiento con notoria alegría, así que usted sabía perfectamente que nada menos que la televisión pública pagada con el dinero de todos los españoles, estaría allí. Por tanto, como no creo que usted sea un brillante monologuista, no tengo más remedio que pensar que en su discurso había premeditación. Sí, está leyendo usted bien. Estoy diciendo que buscó premeditadamente publicitar su discurso homófobo valiéndose de un altavoz que generalmente no tiene, RTVE. No es lo mismo soltar soflamas homófobas a cuatro ancianas de pelo lila y abrigo de piel barato, que a miles de personas. Astuto, pero pueril.

Por eso, me sorprende que le sorprenda la reacción de tantas personas. 

Dice usted, y su club de amigos de la Conferencia Episcopal, que se siente acosado por el lobby gay, algunos partidos políticos ( ni España 2000 ni Partido Popular entran en este bloque, imagino ) y algunos medios de comunicación ( no deben ser muchos, pues la inmensa mayoría de medios de comunicación españoles son afines al gobierno dinamitador que los españoles han elegido:  TDT, prensa escrita, y hasta el partido que nos gobierna tienen en sus filas a compañeros de viaje del grupo de extrema derecha ultracatólica Hazteoir.org, como Jaime Mayor Oreja, y hasta un ministro tertuliano de la no menos extremista cadena de televisión Intereconomía ) pero no dice que compartirá akelarre en el Congreso Mundial de Familias ( religiosas, se entiende, que ustedes no ven otras ) con buena parte de los voceros extremistas de la prensa española, incluso con Jaime Mayor Oreja, pero no se preocupe, podemos verlo en el programa de dicho evento, y así averiguar quiénes no acosan a sus creencias.

El problema, Sr. Reig Plà, es que el juego de la libertad de expresión, es así. Usted dice una estupidez, y tiene legítimo derecho a ello. Pero, y esto es algo que siempre escocerá a la Iglesia Católica, la libertad de expresión tiene ida y vuelta. Y es en la vuelta, donde usted ve el acoso. Acoso que no es tal. Usted tiene derecho a decir estupideces, y los que consideramos – y sabemos – que no son más que estupideces, tenemos derecho a señalarlo, a decir en qué se equivoca, y a denunciar las consecuencias nefastas que suele ocasionar una diatriba homófoba o misógina o cualquiera de las perniciosas diatribas a las que son tan aficionados ustedes los obispos.

Resulta curioso que precisamente usted se sienta acosado. Muchos no lo saben, pero deben saberlo. Usted es miembro de la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe. Muchos no lo saben, pero la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe, es el artista anteriormente conocido como Inquisición. Por eso resulta tan curioso que un perseguidor oficial de una institución totalitaria, se sienta perseguido por sus opiniones.

Hace un tiempo, usted ya apuntaba maneras. Y qué maneras. Hablaba de homosexualismo político. El término es en sí mismo despectivo. No existe nada llamado homosexualismo, como no existe nada llamado obispismo, u homofobismo. Existe la homosexualidad, existen los obispos, y existe la homofobia, sr. Reig Plà

Y ahora, ustedes, los obispos, reparten un vulgar panfleto señalando la presunta persecución, y, acertadamente, señalando que lo que usted dijo forma parte de la doctrina católica. Así es, en eso estamos de acuerdo. La Iglesia Católica es abiertamente homófoba, y fomenta el odio y la discriminación hacia los homosexuales. Para ello, eso sí, miente al decir en ella que la homosexualidad tiene un origen psíquico que "permanece en gran medida inexplicado" y que la tradición ha declarado siempre que"los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados",además de ser "contrarios a la ley natural". Puede que permanezca inexplicado, pero para su desgracia, la homosexualidad es algo tan natural como frecuente en la naturaleza, y además, si hay algo contrario a eso que llaman ustedes la ley natural, es el celibato. También hay bastante de antinatural ( o, para el que esto escribe, de ridículo ) en comer la carne y beber la sangre de su dios todos los domingos. ¿Sabe usted que todo lo que hay en el mundo no es contrario a eso que ustedes llaman la ley natural? No hay nada antinatural, ni mucho menos sobrenatural en este planeta.  Hay supercherías como la transubstanciación o las apariciones marianas, que no son más que delirios heredados culturalmente.  La superstición es algo muy natural, pero no deja de ser superstición.  La diferencia es que los homosexuales existen, son personas de carne y hueso. Por otra parte, ¿qué clase de prueba es esa de la tradición ha declarado siempre? ¿Sabe usted que tradicionalmente, el paganismo escandinavo sacrificaba a los sirvientes en los funerales de sus amos? No me dirá usted que esto es una prueba de que es correcto sacrificar personas, ¿verdad?.

Lo que no es tampoco antinatural, pero sí bastante reprobable, es que usted, Sr. Reig Plà, permita que la Diócesis de Alcalá pague el alquiler ( hasta la fecha exento de IBI, es de suponer ) de la vivienda de un sacerdote condenado a 10 años de prisión por delitos de pederastia.  Parece ser que tiene usted menos reparos en apoyar a un delincuente condenado por uno de los peores delitos que puede perpetrar un ser humano, que en insultar, difamar, humillar y mandar al infierno a miles de personas cuyo único delito es existir.

Por último, le propongo una solución para que este escándalo no vuelva a ocurrir. ¿Qué le parece que, en lo sucesivo, los medios de comunicación pagados por todos dejen de emitir cualquier acontecimiento religioso? Esto vale para cualquier religión, no sólo para la suya.  Así, nos evitaríamos que usted prepare futuras diatribas homófobas para poder dar que hablar premeditadamente, y que otros salvajes de Dios como los líderes islámicos, judíos, evangélicos, budistas, o lo que sea, tengan la tentación de sentirse demasiado importantes.

Eso, o verse sometido a lo que usted llama acoso.  Imagino que violar a una niña desde los 4 a los 13 años, no debe ser ningún tipo de acoso para usted.  Quizá es que tenemos una moral distinta, fíjese.  A mí me repugnan cosas que usted premia con un alquiler.  Sin IBI, por supuesto.