domingo, 15 de julio de 2012

Los jodidos parados


Es algo complicado, en las circunstancias por las que atraviesa España, no dejarse llevar por la ira. Mientras el gobierno anuncia que te va a joder la vida para poder salvar el sistema financiero, es decir, cuando el gobierno anuncia que vas a pagar la fiesta de los bancos a la que nunca te invitaron, uno esperaría ver a los dirigentes del país guardando la compostura, aunque sólo sea maquillaje. En lugar de eso, lo que nos encontramos es una pandilla de serviles marionetas aplaudiendo a su insulso líder.

En este post, quiero aportar una reflexión sobre la frase más famosa que se ha pronunciado en España en la última semana: el “que se jodan” de Andrea Fabra, la hijísima de Carlos Fabra.

Dice Andrea Fabra que dijo “que se jodan” a un diputado socialista de la bancada de enfrente.  Justo en el momento en que Rajoy anunciaba la reducción del subsidio de desempleo en un país con más de 5 millones de parados, mira qué mala suerte. Entre aplausos, se puede ver a la diputada decir "muy bien, muy bien, muy bien, que se jodan”, con notable entusiasmo, sin pensar, probablemente, que iba a enterarse todo el mundo.

Con estos mimbres, se ha presentado posteriormente como la víctima de una campaña mediática perpetrada por el equipo rival. También ha dicho que siente mucho respeto por los parados.  Debe ser cierto, porque su partido está haciendo mucho por incrementar su número.

Lo cierto es que, aunque lo que evidentemente no le gusta es que pudimos ver perfectamente lo que hizo entre los furibundos aplausos a Mariano Rajoy, sí que dijo lo que dijo refiriéndose a los parados.

Voy a elucubrar. Pongamos que, efectivamente, Fabra Jr. le tiene especial tirria a un diputado socialista. Si en esas circunstancias quiere decirle algo, debería decir “que te jodan”, aunque sea algo lamentable. No parece que fuera lo que dijo.  De cualquier forma,  ésto es exactamente lo mismo que decir “que se jodan” a los parados, pues la frase es pronunciada en el preciso momento en el que se anuncian los hachazos a los subsidios, y en este caso, dirigida probablemente al diputado de enfrente que seguramente puso mala cara o reprobó de alguna manera la medida. Así, el “que se jodan” de una manera o de otra, iba dirigido a los parados en cualquier caso.

En el caso de que el “que se jodan” fuera dirigido a la bancada socialista en general, justo al anunciar las impopulares medidas, las cosas no son distintas: un insulto a los parados, pues pensar que a los de la bancada de enfrente les joden las medidas, y alegrarse por ello, constituye también un insulto.  La cuestión es que esta mujer despreció públicamente a los parados, y todas las justificaciones que pretenda hacer, no son más que revolcarse en el barro.

Andrea Fabra debería dimitir no ya por haber ofendido a los millones de parados españoles; debería dimitir por pensar que los parados se merecen lo que les está ocurriendo y que los recortes perpetrados a sus exiguos ingresos son bien merecidos.

Es tan tonto, tan estúpido, que parece mentira que se tenga que explicar.