domingo, 26 de agosto de 2012

Cómplices.

Desde hace más años de los que quiero recordar, tengo serios problemas para tragar con el pack completo del buen izquierdista.  Existen ciertas corrientes en la izquierda que, al haber abandonado las creencias habituales de occidente ( religión cristiana, sistema económico, lo que sea ) optan por proponer soluciones mágicas a los problemas.  Esto ocurre en lo economico y en la espiritualidad.  Y, desgraciadamente, también en lo que toca a la ciencia.

Existe un rechazo al conocimiento dentro de la izquierda.  Es un hecho triste y bastante doloroso para mí.  Mucha gente ve turbias conspiraciones detrás de cada nuevo logro científico, sea el que sea.  Como única - y pobre - oposición, se agarran a teorías delirantes o pretenden imponer tecnología obsoleta para salvar la Tierra de las temibles garras del ser humano, aunque eso provoque muertes evitables.

La xeroftalmia es una enfermedad de los ojos.  La deficiencia de vitamina A en el organismo puede provocarla.  Y, de hecho, así es.

En muchos países pobres, es una enfermedad endémica. Lo peor de todo, es que hay solución.  El Golden Rice es un arroz transgénico diseñado por el científico alemán Ingo Potrykus.  El Golden Rice tiene provitamina A, a diferencia del arroz convencional.  En muchos países en desarrollo, el principal alimento es, precisamente, el arroz.  El Golden Rice está libre de patentes, y fue creado con fines humanitarios.  

Los que suelen oponerse a todo tipo de transgénicos ( aunque ni los comprendan ) proponen una serie de soluciones alternativas al Golden Rice, que suelen incluir un tipo de alimentación que por la situación socioeconómica de los países pobres, es una utopía.  La oposición, pues, es ideológica, y carece de fundamento. La carencia de vitamina A, acaba con la vida de 1,3 millones de niños al año.  


Desde la izquierda, lo común, lo más extendido, es oponerse a todo lo que huela a transgénicos.  Esto, ocurre en occidente, donde es poco probable que sufras una carencia de vitamina A.   Donde comes todos los días, donde ves la televisión o navegas por internet, y desde donde vas a una plaza a acampar con tu Smartphone bajo el brazo.  Es, obviamente, una oposición de pijos occidentales.  

1,3 millones de niños mueren anualmente a causa de la carencia de vitamina A.  Los que se oponen al Golden Rice, pueden lograr el objetivo de no legalizarlo, o entorpecer su legalización, provocando millones de muertes en ese tiempo.  Así andamos en pleno siglo XXI.  

Éste post ha surgido a raiz de una agria discusión en una red social.  Durante ella, me acordé de tres artículos leídos recientemente al respecto.  Así que, este post es fruto de un cabreo enorme.  Sé que posicionarme así ante un OMG, me puede costar amistades, o discusiones subidas de tono entre los que me rodean.  Pero esta noche tengo los cojones del tamaño del Teide.  Y oponerme al Golden Rice me convertiría en cómplice de millones de muertes evitables.  Así que, por mí se pueden meter esa izquierda en el ojete.  No es la mía.  Algunos hasta se ríen - doy fe - de que el Golden Rice no llegue a ser legalizado.  No tiene ni puta gracia.

Si las fotografías te desagradan, jódete.  Así de claro.



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