lunes, 1 de octubre de 2012

El mal censor

El eurodiputado del Partido Popular, Jaime Mayor Oreja, ha sido entrevistado en la COPE.  Entre otras lindezas, ha apuntado a la inconveniencia de informar en televisión sobre los disturbios en las manifestaciones, a raíz de lo sucedido el 25 de septiembre, día en el que, alegremente, los antidisturbios decidieron tomar por asalto la estación de trenes de Atocha, acompañados a la porra con guardias jurados que incumplieron la ley con notorio entusiasmo.

Según Jaimito, es

"un disparate que se televisen todos los problemas del orden público con cámaras de televisión, porque incitan a manifestarse"

y como todo el mundo sabe, manifestarse es una cosa muy mala, que sólo los proetarras, los negros, y los judíos que mataron a Jesucristo suelen hacer.

En cierto modo tiene razón.  Si la gente ve que una manifestación mayoritariamente pacífica es reprimida brutalmente, lo que tenemos es que al día siguiente, 26 de septiembre, la gente vuelve a reunirse en el mismo lugar.  Y aún el 29 de septiembre, hasta alguien como el que ésto escribe, a quien la convocatoria siempre le pareció bastante insostenible en todos los aspectos, se pasó por Neptuno. 

Pero que exista un efecto llamada, no quita para que el verdadero disparate, sea lo que ha dicho Jaimito.  Inducir a los medios de comunicación a emitir sólo lo que el gobierno quiere que veamos, es algo que intentó ponerse en práctica sin mucho éxito el sábado pasado.  Además, el efecto llamada, puede deberse también al uso de las redes sociales, donde es más probable que veamos primero las imágenes no muy edificantes de señores disfrazados de Robocop apaleando mujeres dentro de un bar de Huertas.

Jaime Mayor Oreja, en un akelarre nacionalcatólico.  Diversión a tope.
Por si ésto fuera poco, Mayor Oreja no parece haberse dado cuenta de que lo que ha dicho en la cadena de radio de los obispos, puede provocar un efecto Streisand.  Para el que no conozca qué es ésto, puede informarse aquí.  Para el que quiera un ejemplo claro de qué es el efecto Streisand, basta recordar los asaltos a las embajadas occidentales por las caricaturas danesas de Mahoma, o el bochornoso caso en el que la policía nacional intentó que "Gora ETA" no fuera trending topic en Twitter, lo que convirtió "Gora ETA", como no podía ser de otra forma, en TT.  Así que, la mentalidad censora, castradora de la libertad de expresión al más puro estilo nacionalcatólico (o islámico) del eurodiputado, puede ser contraproducente para sus intereses, sean los que sean. 

Sorprendentemente, la aparición de Jaime Mayor Oreja en akelarres de grupúsculos de integristas católicos como Hazteoir, o sus conferencias con el homófobo obispo de Alcalá de Henares Reig Pla para analizar la crisis de la institución familiar, contaminada por el aborto, la homosexualidad, el ateísmo y todo lo que no huela a rancio, no parece tener ese efecto entre la población, por mucho que salga en los medios.  Ésto es debido a que poca gente en su sano juicio desea acudir a un lugar en el que le van a explicar lo malo que es ser como uno es, y a que, se pongan como se pongan, ni uno ni otro tienen razón.  Lo que me lleva a pensar que, a pesar de todo, los que acudieron a la cita del 25 de septiembre, saben que están pisoteando su dignidad y sus derechos, y que ahí sí hay una gran verdad.   Otra verdad indiscutible, es que Mayor Oreja sería un incompetente también como censor.