sábado, 6 de julio de 2013

Los exorcistas.

Un exorcista es un señor, casi siempre un sacerdote católico, que se dedica a torturar a personas con graves enfermedades mentales con la excusa de que les ha poseído un demonio y tienen que salvar su alma.  

Desde que la película de William Friedkin ( El exorcista, no French Connection ) se convirtió en un éxito de taquilla allá en 1973, los exorcistas católicos son muy peliculeros.  Es más, si uno sigue a dos de los más populares, se dará cuenta de que son conscientes de lo mediáticos que son.  

El mentirosillo padre Amorth, por ejemplo, se hace fotos así:

Uuuuuuh, qué miedo.
Y el padre Fortea, que admite públicamene que la película de William Friedkin es una de sus favoritas, se las hace así:  
No, no es Jorge de Burgos, es el padre Fortea.

Ninguno de los dos puede probar que ha curado endemoniados de ningún tipo.  Lo más lógico es pensar que ambos son ignorantes de la salud mental, en el mejor de los casos, y unos cabrones torturadores en el peor.

De todos modos, si algo pueden tener en común dos sacerdotes que se dedican o dicen dedicarse a arrancar demonios de la carne mortal, es que viven en un mundo de fantasía católicofascista.  Es lo normal, dado su oficio.

El padre Amorth dice, sobre el reciente caso de un presunto poseso mexicano que fue presuntamente exorcizado por el Papa Francisco:  "es realmente un alma de Dios de la cual el Señor se sirve para reprochar a México por la legalización del aborto". 


El padre Fortea dice sobre el aborto:  "El modo en que se sacrifica a un gato o a un perro en el veterinario es indoloro. El modo en el que se destroza a los niños en el vientre de las madres es espantoso. Esos niños mueren peor que devorados a lentos mordiscos por la más cruel de las fieras."  Esto que dice es mentira, con la ley del aborto actual, no hay sufrimiento alguno, pues los plazos impiden que se aborte cuando el feto es capaz de sentir dolor.  En la semana 14, no hay dolor que valga, y en el caso de grave riesgo para la salud de la madre o el feto, hasta la semana 22, y tampoco hay dolor.  No sé si algún perro mordió alguna suculenta parte de la anatomía de Fortea, pero estoy seguro de que ni él se cree esa mierda.

Y así, estas dos momias - una milenaria, la otra algo menos - que han visto como Carmen Porter y su santo, Iker Jiménez, han contribuído enormemente a su elevación al estrellato, no es de extrañar que vean un esquizofrénico y se hagan la picha un lío.  

Recordad sus opiniones cada vez que veáis a alguno de los dos fantasmas en la televisión.