sábado, 2 de marzo de 2013

Distopías presuntamente liberales.

Un golpe de Estado es un golpe de Estado, independientemente de las circunstancias que lleven a su ejecución.  Esto es válido aquí y en Honduras.

Desde 2009, ha llovido mucho en Tegucigalpa.  Pero los pobres siguen siendo pobres como las ratas, y el país sigue encabezando el ranking mundial de muertes violentas.  Cuando los militares deciden que el presidente del gobierno ha llegado a traspasar una línea que no debería haber traspasado, comienzan los problemas.


A pesar de la condena internacional al golpe militar, aquí no ha pasado nada, oigan.

1. 

Hace algún tiempo, en una entrada que dediqué a una cita de Milton Friedman, que era un cachondo, señalé que la libertad económica no va acompañada siempre por las libertades civiles.  Es más, estas pueden ser perfectamente prescindibles.  El caso de la dictadura de Pinochet en Chile, o el caso de China, son buenos ejemplos de ello, como escribí.  Resulta curioso que, al igual que en Chile, los halcones partidarios del laissez faire vayan a Honduras a hacer el agosto.  Esta vez, en forma de "Ciudad Modelo", una distopía de moda entre algunos anarcocapitalistas. 

La ocurrencia es, según sus partidarios, una forma de acabar con la pobreza, ya que las formas tradicionales de gobierno ( tiene narices que algunos vean en Honduras, precisamente, algo remotamente parecido a una "forma tradicional de gobierno", es decir, un gobierno democrático ), no son capaces de acabar con ella. Así que para llevar a cabo sus planes, buscan terrenos inhabitados donde construir sus modernas ciudades con sus propias leyes, su propia policía, sus propios jueces, sus propios tributos ( escasos ) y sus propias instituciones en general.  Un Estado dentro del Estado, sofisticado, un paraíso distópico, o lo que el resto de los mortales entendemos por un paraíso fiscal, y en las tabernas españolas como una cueva de ladrones.

El problema viene cuando resulta que esos terrenos - que, por otro lado, son cedidos  por un Estado soberano, pues ni para eso pueden prescindir los millonarios que quieren imponer sus delirios, del Estado - no sólo no son terrenos inhabitados, sino que además son inhabitados artificialmente por el crimen organizado cuya presencia es endémica en el país.  Alguien tiene que hacer el trabajo sucio, amigos.  Luego ya si eso se presentan los constructores de la "Ciudad Modelo" mostrando sus manos limpias o fingiendo demencia.

2.

Salvando las distancias con Honduras, en España estamos viviendo nuestro particular via crucis para que millonarios sin escrúpulos vengan a construir sus megaprostíbulos.  Para ello, no se ha dudado en cambiar leyes sin consultar a los ciudadanos - que se jodan, es por su bien - para que Sheldon Adelson perpetre su Eurovegas, paraíso del hortera europeo y paraíso fiscal al mismo tiempo, en el que los derechos de los trabajadores, si ya de por sí se han reducido considerablemente gracias a la reforma laboral del Partido Popular, serán más bien escasos, por no decir inexistentes.

Como ya se ha abierto un camino, millonarios chinos también han anunciado que quieren construir una ciudad al margen de las leyes de los infelices mortales españoles, un complejo financiero libre como el viento.  Todo el mundo sabe que en España, el que millonarios chinos pertenecientes a las tríadas quieran asentarse no es algo que suela ocurrir.  Bueno, en realidad sí, pero eso no interesa al votante.  Resulta que Gao Ping era un señor muy respetable, un mecenas del arte, alguien que trajo a España mucha riqueza, o eso leemos en este abyecto artículo de El Mundo. La realidad, sin embargo, es que el señor Gao Ping es un presunto delincuente, o quizá es que las leyes españolas son muy restrictivas con los emprendedores, a saber.

3.

Tanto el punto 1 como el punto 2, los tejemanejes responden a una misma ideología, con sus matices.  En Honduras, el crímen organizado está limpiando el terreno para que los inversores autoproclamados para mi sorpresa como luchadores contra la pobreza, se llenen los bolsillos.  En España, 6 millones de parados, cifra en constante crecimiento y sin horizontes hasta la fecha para dejar de crecer, ha motivado la excusa perfecta para cambiar las leyes a mayor gloria de un turbio, zafio, hortera, facha y poco escrupuloso empresario norteamericano. 

En el caso de Eurovegas, los medios de comunicación españoles, casi todos de derechas o de extrema derecha, han mentido reiteradamente sobre los beneficios que la construcción de Eurohorteras va a traer a Madrid en materia de empleo y beneficios para la Comunidad de Madrid y España.  Es normal que esos medios lo hagan, pues están subvencionados y no van a morder la mano que les da de comer, pero quizá no es tan normal que la prensa ultra tipo Libertad Digital babée con Eurovegas asegurando, como el PP de Madrid, que el engendro asegurará más de 200.000 empleos, algo inaudito si tenemos en cuenta que todos los complejos de Adelson juntos en todo el planeta reúnen unos 40.000 empleos reales.

4.

La construcción de delirios megalómanos, no es patrimonio exclusivo de los guionistas de las películas de James Bond.  En la excelente y desternillante entrada que dedicaron en "Vicisitud y sordidez" al objetivismo, podemos ver algún ejemplo de delirio de ese tipo.  El dueño de Paypal tenía en mente un engendro que hace que sangren los ojos de cualquier persona con un mínimo sentido del buen gusto.


Lo de Honduras tiene su origen en las "Charter cities", una idea del economista Paul Romer, que  llaman "una forma políticamente incorrecta de acabar con la pobreza".  Es tan políticamente incorrecta como dejar que a punta de fusil eliminen a los pobres para que tú puedas plantar tus cojones casi gratis en un país.  Que el hijo de Milton Friedman, uno de los impulsores de las Ciudades Modelo, diga textualmente que "la democracia no es compatible con un Estado liberal", es bastante significativo.  Posiblemente un nuevo Pinochet dirigiendo un Estado sea bastante más compatible, a saber.

La diferencia entre la "Ciudad Modelo" hondureña y lo que nos van a poner en Madrid, es que aquí el negocio está enfocado hacia un sólo camino.  Y que no nos han ametrallado aún. 

Pero, eh, no pasa nada, que esto que hago es propaganda estatalista.