domingo, 28 de abril de 2013

Escupe a la cajera del supermercado.



Cuando tenía poco más de 16 años, existía una repugnante leyenda urbana en mi barrio sobre las cajeras de los supermercados Día.  Al parecer las cajeras eran feas y tenían mala leche debido a que eran contratadas gracias a algún programa de inserción social de ex presidiarias.  Este repugnante clasismo y machismo siempre me chocó.  Nunca creí que aquella leyenda urbana tuviera un ápice de realidad, pero en cualquier caso, trabajar en un supermercado Día cobrando el salario mínimo da para ponerse de mal humor constantemente.  Recuerdo una profesora de instituto que se jactaba de que había visto a una ex alumna que sacaba malas notas de cajera en Simago. 

Con el tiempo he visto que ese prejuicio no ha cambiado ni lo más mínimo.  En todo caso, se ha sofisticado.  Sin ir más lejos, me he encontrado esto en La Información:

Léase fracaso.



El artículo habla de la Formación Profesional, y de como puede ayudar a salvar la famosa "generación perdida" que nos va a dejar la terrorífica crisis económica en la que llevamos viviendo 5 años.  El exceso de cualificación es un lastre, al parecer, que te lleva a hacer algo tan humillante como trabajar para vivir. Es un drama que una persona no vea una salida laboral acorde con su cualificación, obviamente.  Es uno de los cientos de artículos que podemos leer en docenas de medios sobre lo bien que funciona todo lejos de España y lo bonito que es Disneylandia, donde las fuentes dan Coca-cola en lugar de agua y donde las gominolas son mucho mejores que aquí.  El efecto "españoles por el mundo: llegué desnudo y sin dinero a Alemania y hoy soy el alcalde de Berlín".

Lo que me llama la atención es la fotografía.  Ignoro si le han pedido permiso a la chica para publicar su imagen.  En cualquier caso, el mensaje es: ser cajera de supermercado es un fracaso en la vida.  El pie de foto alude a esa "generación perdida".  Ser cajera de supermercado es un "riesgo".  

Como cuenta Owen Jones en Chavs: la demonización de la clase obrera, hoy las clases trabajadoras no son como eran.  Tienen - tenemos - trabajos como los de la fotografía.  Pero, al igual que en Inglaterra, aunque salvando las distancias y la virulencia de los tabloides ingleses, se señala según qué trabajos como algo negativo.  Y a quienes lo ejercen, como fracasados a los que es bueno y divertido humillar en los medios.  Como la leyenda urbana de las cajeras de los supermercados Día.  Como una especie de clasismo de la Revolución Industrial modernizado.  

Se me ocurre que no sabemos si la chica tiene estudios o no.  También se me ocurre que si la Formación Profesional funciona o no, todos vamos a ser atendidos casi a diario por una persona como la de la fotografía.   Y se me ocurre que si bien es cierto que tal vez la FP pueda servir para aliviar el paro juvenil, también lo es que la persona de la foto y los cientos de personas como ella deberían trabajar en condiciones laborales decentes y con sueldos dignos que les permitan vivir.  Pero claro, para eso habría que recuperar la lucha sindical casi perdida, y eso son cosas de rojos de mierda.

También se me ocurre que la foto es tan inadecuada como prejuiciosa y prescindible.  No aporta una mierda al artículo, joder.

También sé que a nadie le importa una puta mierda esto, y muchos miran con desdén a la cajera o cajero del supermercado.   Es sentirse bien por ver a otro presuntamente peor que tú.  Muy bonito todo.