martes, 20 de agosto de 2013

El lobby nacionalsocialista antigay.

Hace unos meses, cuando las Pussy Riot irrumpieron en una misa ortodoxa, algunos conspiranoicos insinuaron que estaban pagadas por Israel y la CIA.  Además, alegaron que habían cometido un delito.  No seré yo quien diga que no hay un delito ahí, pero es un poco extraña esta sociedad en la que las huelgas no deben molestar a nadie, ni las manifestaciones ni ningún acto reivindicativo, con lo cual la eficacia de dichos actos suele ser ninguna.

Hoy, con la ley contra la propaganda homosexual aprobada casi por unanimidad en la Duma, los partidarios de Putin fuera de Rusia - los tiene, muchos - los conspiranoicos, siguen a lo suyo, esta vez acusando a millonarios de apoyar causas a favor de los derechos LGTB, y, como no, aludiendo a eso del Nuevo Orden Mundial, que tan buenos resultados le ha dado a la extrema derecha que hasta parte de la izquierda se ha agarrado a la teoría para justificar sus prejuicios homófobos.

El camino marcado pasa por denunciar el "lobby gay", que no es otra cosa que las organizaciones que defienden los derechos de dicha comunidad y quienes las apoyan.  En la demente cruzada caben todos: desde HazteOir, hasta Democracia Nacional, pasando por atletas brillantes de ideas limítrofes.

Las declaraciones de la homófoba campeona de pértiga en el mundial de Atletismo, de nacionalidad rusa, que dice que hay que respetar las leyes de cada país ( entonces hay que respetar la sharia, las leyes de Núremberg en su momento, o las leyes del apartheid sudafricano ) están sirviendo a la causa, creando mártires de la libertad de expresión, mártires, que, por cierto, no tienen prohibida la libertad de expresión, cosa que sí está hoy prohibida en su país al colectivo LGTB.

Hace unos meses, el señor homófobo Araña Peluda - se hacía llamar así en uno de sus mútiples perfiles con los que vino a defecar al blog - usaba argumentos parecidos para defender su postura.  Resulta que algunos ven algo llamado "propaganda homosexual" u homosexualización de la sociedad en el hecho de que los homosexuales constituyen un nicho de mercado y el capitalismo no puede ser ajeno a él, pues le puede reportar múltiples beneficios.  Lo que está ocurriendo, es simple: ahora muchos homosexuales no se esconden, y eso tiene su reflejo en la sociedad.  Aludir, como también se está haciendo, a problemas y conflictos geoestratégicos entre Rusia y Estados Unidos es eludir el problema indiscutible de que hay una persecución por parte de parte del pueblo ruso, por parte de todas sus instituciones y por parte de la Iglesia Ortodoxa y otras organizaciones contra todo el movimiento LGTB.  No se puede homosexualizar a la sociedad, como no se puede heterosexualizar a la sociedad.  Pero sí se puede aborregar a la sociedad, y las actitudes aquí reflejadas son un clarísimo ejemplo de ello.

Todos estos usan argumentos falaces para defender la discriminación.  HazteOír parece querer quedarse con que la ley sólo restringe la "propaganda homosexual" ( me pregunto qué dirían si la ley pretendiera restringir la existente propaganda religiosa, que persiste y sí pretende convertir a toda la sociedad en creyente, y sí, la propaganda de HazteOír, discrimina, estigmatiza y señala a sectores enteros de la sociedad) o, como en el caso de Democracia Nacional, achacan lo que está sucediendo nada menos que al marxismo.  "Yo no soy homófobo, tengo un amigo gay al que quiero mucho PERO..." es otro argumento de indigentes intelectuales bastante habitual.

El colmo, después de todo lo que hemos visto, es que algunos dicen que Occupy Pedofilyai no es una organización nazi, y que sólo persiguen a los pederastas, algo que no es cierto.  Niegan que Rusia sea un país homófobo, a pesar de las imágenes y a pesar de que el apoyo a la ley de propaganda homosexual ha sido aprobada casi por unanimidad en la Duma.  Pero es una pena que la realidad se interponga entre el fanatismo religioso y la propaganda nazi antisemita.  El hecho incontestable es que el miembro fundador de la banda asesina que dice perseguir la pedofilia, es un nazi conocido en Rusia por las autoridades, y el hecho es que los homófobos rusos que apalean homosexuales aluden a la pedofilia porque en su profundo retraso creen que todos los homosexuales son pervertidos.  

Por mucho que joda a Democracia Nacional y a sus palmeros más o menos involuntarios de ideología más light que apoyan tácitamente o no la persecución y tortura a los homosexuales en Rusia, el movimiento palurdo que ha acompañado ideológicamente a la ley aprobada en la Duma, es un movimiento nazi, creado por nazis, con ideología nazi, que lo mismo apalea a un homosexual que a un negro que a un borracho.  Este vídeo lo demuestra: 


Y si no, una muestra del amigo Maxim Restrukt Martsinkevich, miembro fundador de Occupy Pedofilyiai, que luce un bonito uniforme que no es el de los boy scouts precisamente:


Joven y aguerrido retrasado en lucha contra la inexistente homosexualización de la sociedad.