miércoles, 29 de enero de 2014

Barrios.

Resulta muy extraño sentirse tan identificado con un libro.  Me ha pasado esta semana con "Paseos con mi madre", de Javier Pérez Andújar.  El autor desgrana en sus páginas recuerdos y vivencias en San Adrián de Besós, ciudad de mala muerte en el área urbana de Barcelona, que en realidad no es de Barcelona, ni sus habitantes se sintieron barceloneses nunca. 


Al ver el índice el otro día, descubrí que un capítulo lleva por título "La ciudad podrida".  Tenía que ser mi libro.  Se llama así por la canción de La Banda Trapera del Río, "Ciutat Podrida".  Pérez Andújar relata como de adolescente se sentía totalmente ajeno a Barcelona, perteneciendo solo a San Adrián.  Se siente más identificado con Leño y Carabanchel, con los barrios negros de Nueva York, con un vídeo de Obús grabado en Vallecas.  



Esa sensación la he tenido muchas veces, lo he explicado aquí con anterioridad, lo de la música y lo de sentirme absolutamente ajeno a Radiohead, por ejemplo.  Y también, como cuenta Pérez Andújar, la de no pertenecer al barrio marginal cuando vives en él, y sentirte de aquí cuando sales fuera.  Es muy extraño, porque nadie en su sano juicio querría volver a un lugar así después de haber salido, pero cuando deambulo por los alrededores del Retiro, donde vive mi hermano, soy plenamente consciente de ello.

El libro destila cierta nostalgia, pero no cae en ñoñerías ni en idealizaciones pueriles.  Además hay bastante sentido del humor para describir lo vivido, como las mierdas humanas del río Besós  que atravesaban los críos a las que llamaban submarinos, o la historia de un barrio marginal construído en un lugar imposible en el que se iba a construir un cementerio, pero que al final lo llenaron con pisos y llevaron allí a vivir a miles de personas "más o menos vivas".

Mi barrio no es San Adrián, pero evidentemente los años 80 no fueron muy diferentes en uno y otro lado.  Las cosas han cambiado desde entonces, los yonquis han muerto y los que quedan son poco más que muertos en vida, y todo parece bastante más muerto que cuando esto era su Reino. 

Sería una cerdada por mi parte contar más cosas del libro.  Leedlo.  Además, al autor le gustan La Banda Trapera del Río y Leño, como a mí, y eso es algo que nos pasa a las buenas personas.

Me sentiré de aquí el día que me vaya.  No dependerá de mí.  Leed.  Y escuchad: